El Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires, conducido por Jorge D'Onofrio, confirmó el nuevo esquema tarifario que entrará en vigencia a partir de marzo. La medida representa un ajuste que supera el mecanismo de actualización automática habitual.
A diferencia de los ajustes previos, esta vez se aplicó una recomposición extraordinaria del 15,34%. Según fuentes oficiales, el objetivo es reducir la dependencia del Régimen de Compensaciones Tarifarias (subsidios) y fortalecer la recaudación propia del sistema para garantizar la operatividad de las unidades.
Para los servicios urbanos que conectan el Conurbano bonaerense, el cuadro tarifario se divide drásticamente según la nominalización de la tarjeta. El boleto mínimo (tramo de 0 a 3 kilómetros) pasará a costar $832,57 para usuarios con SUBE registrada.
En contraste, quienes utilicen plásticos sin identificar deberán abonar $1323,78 por el mismo trayecto, lo que representa un recargo preventivo que busca fomentar el registro de los pasajeros en el sistema nacional.
La región capital, que comprende a La Plata, Berisso y Ensenada, volverá a tener una tarifa diferencial superior a la del resto del AMBA. En este distrito, el viaje mínimo ascenderá a $906,73 con tarjeta registrada.
Para aquellos pasajeros que no hayan realizado el trámite de registro, el costo del tramo inicial se disparará hasta los $1441,70. Esta diferencia de casi $535 por viaje supone un impacto crítico en el presupuesto mensual de los trabajadores y estudiantes de la zona.