En medio del conflicto mediático que desde hace semanas domina la agenda del espectáculo argentino, una nueva voz se sumó al relato. Guido Icardi, hermano menor del futbolista Mauro Icardi, habló por primera vez en televisión y dejó al descubierto una interna familiar que, según sus palabras, lleva más de 11 años sin resolverse.
La entrevista se dio en el programa Intrusos, donde Guido relató con crudeza cómo es hoy su relación con el delantero y cuáles fueron los episodios que marcaron una distancia que parece estructural. “Lo conozco muy poco y creo que lo desconozco totalmente”, lanzó, marcando el tono de un testimonio cargado de resignación.
Guido explicó que, aunque comparte padres con Mauro e Ivana, las tensiones comenzaron a profundizarse a partir de decisiones familiares y profesionales. “Somos todos de Rosario, pero en 2002 viajamos a Gran Canaria. Después, en 2011, empieza la interna en mi casa: mis viejos se separan, Mauro se va a jugar afuera y en 2013 yo vuelvo a la Argentina con mi papá”, detalló.
Desde entonces, el vínculo quedó reducido a encuentros aislados y contactos esporádicos. “Alguna Navidad, algún cumpleaños, una vez que estaba en Suiza porque él tenía un partido de Champions. No mucho más”, recordó.
Consultado sobre cómo describiría hoy a su hermano, Guido fue directo y evitó eufemismos. “Tiene una personalidad muy fuerte, un carácter muy marcado. Cuando se le mete algo en la cabeza, quiere que las cosas sean a su manera”, sostuvo.
En ese marco, también rechazó la idea de que Wanda Nara haya sido un factor de cambio en la personalidad del delantero. “Wanda no lo cambió. Yo creo que cuando llega la fama y el éxito, ahí se muestra cómo es cada uno. Él es como lo ven en la tele, con respuestas picantes y ganas de poner a la gente en su lugar”, afirmó.
Guido agregó un rasgo más: “Es muy obsesivo, siempre quiere controlar todo”.
Uno de los tramos más sensibles de la entrevista fue cuando se refirió a las denuncias por violencia que Wanda Nara realizó contra su exmarido. En ese punto, Guido tomó una posición clara. “Mi hermano puede ser obsesivo con sus cosas, pero no creo que llegue a levantarle la mano a Wanda ni que tenga actitudes violentas”, aseguró, sin aportar más detalles ni pruebas, pero marcando su convicción personal.
El momento más emotivo llegó cuando Guido habló de su próximo casamiento en Rosario. Según contó, Mauro está invitado, pero todavía no respondió. “Ni siquiera clava el visto, ghostea”, relató.
“Ya son 11 años con esta situación. Al principio, cuando tenía 19, me lo tomaba re personal. Pensaba que era la guerra con Wanda. Hoy uno se acostumbra a vivir sin su hermano”, confesó, con un tono de tristeza resignada.
A pesar de todo, aclaró que no hay rencor y dejó un deseo abierto: que Mauro regrese al país para cerrar su carrera en Newell’s Old Boys. “Él es muy fanático. Ojalá vuelva, lo tendríamos cerca”, concluyó.