Gimnasia se trajo tres puntos de oro de su visita a Mendoza, logrando su primera victoria fuera de casa en el certamen gracias al oportunismo de Marcelo Torres. Sin embargo, lejos de los festejos eufóricos, el entrenador Fernando Zaniratto prefirió poner los pies sobre la tierra y analizar con dureza lo ocurrido en los 90 minutos.
“El triunfo nos da tranquilidad. Pero tenemos mucho por mejorar”, disparó el técnico apenas se sentó frente a los micrófonos. Con una honestidad poco habitual en el fútbol actual, Zaniratto reconoció que el plan de juego no se cumplió:
“Esperábamos tener más la pelota, nutrir la mitad de la cancha. Está claro que no salió. Hubo muchas cosas que no salieron”.
El Lobo golpeó temprano, pero luego se dedicó a resistir las embestidas de un Gimnasia de Mendoza que, según el propio DT, mereció más. “El rival fue superior, nos superó en todas las líneas y tuvieron varias llegadas”, admitió Zaniratto, aunque rescató el oficio de sus dirigidos: “Tenemos el mérito de haber sostenido el resultado”.
“Lo más positivo es el triunfo y no el rendimiento”. — Fernando Zaniratto.
En el cierre de la charla, el técnico aprovechó para responder a los cuestionamientos sobre su supuesta rigidez táctica. Cansado de que se hable de un esquema fijo, Zaniratto explicó los movimientos realizados en Mendoza: “Hoy utilizamos un 4-3-3 con Nacho tirado por derecha para que pase Steimbach”.
Con un tono desafiante, concluyó:
“Me tienen encasillado con el 4-2-3-1, pero lo vamos cambiando y algunos no se dan cuenta. El partido pasado también cambiamos de dibujo y, evidentemente, muchos no lo notaron”.