El Día de la Antártida Argentina recuerda la inauguración, en 1904, del Observatorio Meteorológico en la Isla Laurie, Orcadas del Sur, que posteriormente se convertiría en la Base Orcadas.
Este hecho no solo fue un avance científico, sino que marcó el inicio de la permanencia ininterrumpida de nuestro país en la región, transformándose en un hito clave en materia de soberanía.
La efeméride fue instituida oficialmente el 26 de noviembre de 1974 mediante la Ley Nº 20.827, reconociendo la relevancia histórica de aquel antecedente.
Si bien 1904 es la fecha de referencia, la presencia argentina se remonta a 1902, cuando el Alférez José María Sobral integró la expedición sueca de Otto Nordenskjöld.
Tras el hundimiento del buque Antarctic, Argentina protagonizó un rescate histórico realizado por la Corbeta Uruguay, bajo el mando del Teniente Julián Irízar.
A lo largo de las décadas, el país impulsó expediciones fundamentales:
Expedición aérea al Polo Sur: Encabezada por Pedro Margalot.
Expedición terrestre al Polo Sur: Liderada por Gustavo Giró Tapper junto al General Jorge Leal.
Primer vuelo transpolar: Protagonizado por Mario Luis Olezza y Gustavo Argentino Marambio.
Desde 1951, con la creación del Instituto Antártico Argentino, la actividad científica adquirió un rol central. Investigadores pioneros como el Dr. Rafael Cordini, el glaciólogo César Augusto Lisignoli, el Ing. Pedro Skvarca, la Dra. Marta Ghidella, el Dr. Rodolfo Del Valle y el Dr. Alejandro Carlini, han marcado el camino de la investigación de calidad.
En el plano diplomático, Argentina participó activamente en la Conferencia de Washington de 1959, donde se aprobó el Tratado Antártico.
Diplomáticos como Juan Carlos Beltramino, Orlando Rebagliati y Horacio Solari fueron figuras destacadas en la defensa de los intereses nacionales.
Hoy, la Argentina mantiene un rol activo y estratégico:
Sede internacional: Buenos Aires es sede de la Secretaría Ejecutiva del Tratado Antártico.
Investigación activa: A través del Programa Antártico Argentino, un centenar de científicos desarrollan investigaciones en el continente.
Apoyo logístico: Las tareas científicas cuentan con el soporte de las Fuerzas Armadas, coordinadas por el Comando Conjunto Antártico.
De esta manera, el país reafirma una política que comenzó hace más de un siglo y que consagra a la Antártida como un territorio dedicado a la paz, la ciencia y la protección del medio ambiente.
