Alquilar una vivienda en el Casco Urbano de La Plata se ha transformado en una carrera de obstáculos financieros. Según el último relevamiento municipal, la capital bonaerense registra un aumento real de precios que expulsa a los trabajadores del mercado.
Entre junio de 2024 y diciembre de 2025, los valores de los alquileres treparon un 20,93% por encima del índice inflacionario. Este dato confirma que el costo de vida en la ciudad crece a un ritmo que los salarios no logran alcanzar.
El estudio detalla que la mayor concentración de avisos se encuentra en el polígono de las avenidas 1, 38, 19 y 66. Sin embargo, la brecha de precios es marcada según la cercanía al centro administrativo y comercial.
Los valores más altos se ubican entre las avenidas 1 y 19, mientras que hacia el este de La Plata los precios tienden a bajar. En barrios como El Mondongo, la oferta es más accesible y está traccionada principalmente por la demanda de estudiantes universitarios.
En contraste, hacia el oeste —pasando la avenida 25— y en las zonas de acceso por diagonal 74, avenida 32 y el Hipódromo, la disponibilidad de unidades cae drásticamente, limitando las opciones para quienes buscan mudarse.
Para la mayoría de los platenses, sostener un alquiler con un solo sueldo es "prácticamente inviable". El informe es tajante: vivir solo es hoy un privilegio de ingresos altos.
La alternativa para miles de vecinos es la extensión de la jornada laboral o, en la mayoría de los casos, compartir la vivienda para dividir gastos. La crisis no solo es económica, sino que redefine la forma en que se habita La Plata, Berisso y Ensenada.