El Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires confirmó este viernes el nuevo esquema tarifario para los micros de corta distancia, que entrará en vigencia a partir del domingo 1º de marzo. La medida afecta directamente a los usuarios de La Plata, Berisso, Ensenada y el resto del AMBA, aunque la región capital tendrá los valores más altos de todo el territorio bonaerense.
El incremento total se compone de un 10% de ajuste extraordinario sumado al 4,8% de actualización automática (basada en el IPC del Gran Buenos Aires más un 2% adicional). Este es el segundo aumento de estas características en menos de tres meses, tras el aplicado el pasado 1º de diciembre.
Viajar en micro en la región capital seguirá siendo más costoso que en el Conurbano. Esto se debe a la vigencia del "Premio Estímulo", un acuerdo entre las empresas y la UTA que traslada un 10,78% del salario básico de los choferes directamente al valor del boleto.
A partir del domingo, el tramo mínimo (0 a 3 km) para quienes tienen la tarjeta SUBE registrada pasará de $786,12 a $906,73. En contraste, aquellos que no hayan nominalizado su tarjeta sufrirán un impacto drástico: el pasaje inicial escalará hasta los $1.441,70.
A continuación, los valores que regirán en La Plata, Berisso y Ensenada desde el 1 de marzo de 2026:
Boleto Mínimo (0-3 km): $906,73 (con SUBE) | $1.441,70 (sin registrar).
Tramo 3-6 km: $989,85 (con SUBE) | $1.573,86 (sin registrar).
Tramo 6-12 km: $1.071,11 (con SUBE) | $1.703,07 (sin registrar).
Tramo más de 27 km: $1.210,42 (con SUBE) | $1.924,57 (sin registrar).
Tarifa Social: El mínimo será de $408,03.
Desde la cartera de Transporte bonaerense justificaron la medida señalando que el mecanismo de actualización mensual previsto en la Resolución N°81/25 no es suficiente para equilibrar los costos operativos. El fuerte incremento en el combustible, los repuestos y el tipo de cambio obligaron a esta "recomposición extraordinaria".
El objetivo del Gobierno provincial es reducir la dependencia del Régimen de Compensaciones Tarifarias (subsidios) y que el sistema se financie en mayor medida con la recaudación directa por la venta de boletos. No obstante, la medida representa un duro golpe al bolsillo de trabajadores y estudiantes que utilizan el servicio diariamente.