El barrio El Carmen fue escenario de un nuevo hecho de inseguridad que dejó una mezcla de indignación y desconcierto entre los vecinos y comerciantes.
Delincuentes ingresaron durante la madrugada al restaurante peruano "La Norteñita", ubicado en una zona estratégica del barrio, y se llevaron un importante botín que afecta directamente la operatividad del local.
Electrodomésticos: Entre ellos, un televisor de grandes dimensiones.
Bebidas: Una cantidad no especificada de bebidas alcohólicas.
Insumos: Mercadería destinada a la elaboración de los platos del restaurante.
Lo más llamativo y polémico del caso surgió tras el descubrimiento del robo. La pareja de la dueña del establecimiento se dirigió a la garita policial ubicada justo detrás del restaurante para radicar la queja y pedir auxilio.
Según el relato del hombre, el efectivo que se encontraba en el puesto de vigilancia le habría comentado que, alrededor de las 04:30 de la madrugada, observó a un joven salir de la zona de los cañaverales cargando un televisor de gran tamaño.
El sospechoso se habría subido a una motocicleta para darse a la fuga por la calle 66 en dirección a la zona de 122 y 125.
La confesión del efectivo dejó más interrogantes que certezas. Hasta el momento, no está claro si el uniformado dio aviso al 911, si intentó irradiar un alerta por radio o por qué no se procedió a la interceptación del sujeto en un horario y situación que resultaban a todas luces sospechosos.
Los propietarios de "La Norteñita" lamentan no solo la pérdida económica, sino la aparente pasividad de quienes tienen la tarea de vigilar la zona, especialmente considerando la cercanía inmediata de la garita con el lugar del hecho.