El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio un paso decisivo en la transformación del transporte público al lanzar la licitación para la construcción de los "paradores icónicos" de la nueva línea T1 del Trambús eléctrico. Este ambicioso proyecto no solo busca reducir las emisiones, sino integrar diversos sistemas de movilidad en puntos estratégicos.
La línea T1 funcionará como un eje conector fundamental, uniendo la Estación Sáenz en Nueva Pompeya con el Aeropuerto Jorge Newbery. A lo largo de su recorrido, el Trambús permitirá a los usuarios combinar sus viajes con:
Ferrocarriles: San Martín y Sarmiento.
Subtes: Líneas A, B, D, E y H.
Sistema de bicicletas públicas y transporte automotor tradicional.
A diferencia de las paradas convencionales, estos espacios están diseñados para un alto flujo de pasajeros y funcionarán como centros de transferencia multimodal. Según detalló Pablo Bereciartua, ministro de Infraestructura y Movilidad, estas estaciones buscan poner "en el centro a las personas" a través de servicios adicionales:
Puntos de carga para vehículos eléctricos.
Lockers inteligentes para el retiro de compras de comercio electrónico.
Guarderías de bicicletas para facilitar la última milla del trayecto.
Infraestructura de vanguardia adaptada a la movilidad como un sistema integral.
"Queremos extender el Subte hasta la General Paz y hacer un monorriel de última generación", destacaron fuentes oficiales sobre la visión a largo plazo del plan de transporte.
Los paradores de alta demanda se distribuirán en intersecciones neurálgicas de la Ciudad:
Bullrich y Juan B. Justo: Conexión con Línea D y Tren San Martín.
Juan B. Justo y Av. Corrientes: Combinación con Línea B y Tren San Martín.
La Plata y Rivadavia: Conexión con Línea A.
José María Moreno y Rivadavia: Combinación con Línea A y Tren Sarmiento.
La Plata y Directorio: Conexión con Línea E.
Av. Almafuerte: Conexión con Línea H.