Cada 3 de marzo, el mundo de las letras se viste de gala para celebrar el Día Internacional de los Escritores. Esta fecha no solo busca enaltecer la figura de quienes dominan el arte de la palabra, sino también reconocer el impacto que periodistas, traductores, ensayistas y poetas tienen en la construcción de la identidad colectiva y la denuncia social.
El origen: Un legado de libertad
La iniciativa de establecer esta efeméride surgió en 1986 durante el Congreso Internacional de PEN Club, una de las organizaciones literarias más influyentes del planeta. El objetivo principal fue, y sigue siendo, visibilizar la labor de los escritores en todos los ámbitos y fomentar el interés por la lectura y la creación literaria.
El PEN Club International fue fundado en Londres en 1921 por la británica Catherine Amy Dawson Scott. Actualmente, cuenta con presencia en más de 130 países y agrupa a una red global de intelectuales que trabajan bajo premisas fundamentales:
Defensa de la libertad de expresión.
Protección a escritores en situación de riesgo o en el exilio.
Promoción de los derechos lingüísticos.
Fomento del apoyo mutuo entre autores, sin distinción de credo, política o raza.
A lo largo de la jornada, se desarrollan diversas actividades culturales como conferencias, seminarios y talleres donde participan referentes del periodismo, la dramaturgia y la historia. Además, es común que instituciones literarias entreguen reconocimientos y premios a autores destacados por su trayectoria o por la relevancia de sus obras recientes.
La escritura creativa, en todas sus formas (novela, ensayo, teatro, noticias), sigue siendo la herramienta más poderosa para reflejar el pulso cultural, político y económico de las sociedades modernas.