El fútbol colombiano fue testigo anoche de una ejecución que desafió las leyes de la física. Rodrigo Contreras, el delantero tucumano de 30 años que supo vestir la camiseta de Gimnasia y Esgrima La Plata, firmó una actuación consagratoria en la victoria de Millonarios.
El conjunto de Bogotá superó por 3-1 sobre Atlético Nacional en el Atanasio Girardot de Medellín y con su gol selló la clasificación de su equipo a la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
Corrían los 20 minutos del primer tiempo y el equipo de Bogotá sufría el asedio del local. Fue entonces cuando apareció la jerarquía del argentino:
Contreras recuperó una pelota dividida sobre el sector derecho de su campo y antes de cruzar la línea media, levantó la cabeza y detectó que el histórico arquero David Ospina se encontraba adelantado y en pleno retroceso.
La ejecución: Un zurdazo seco, con una parábola perfecta, que recorrió 60 metros para clavarse en el fondo de la red ante la mirada atónita de la hinchada local.
Este golazo ya se ubica en la cima de los candidatos al Premio Puskás 2026, compitiendo mano a mano con las joyas de Ousmane Dembélé (PSG) y Santiago Castro (Bologna).
Para el hincha de Gimnasia, el nombre de Rodrigo Contreras evoca los años 2014 y 2015. Durante su estadía en el Bosque, el atacante tuvo una participación activa aunque marcada por la irregularidad de un jugador joven en crecimiento:
Partidos: 21 encuentros.
Goles: 4 tantos.
Asistencias: 1 pase gol.
Tras un exitoso paso por la Universidad de Chile en 2025, el tucumano recaló en el fútbol colombiano en este mercado de pases, demostrando que su vigencia y potencia goleadora están en el punto más alto de su carrera.
