Un gravísimo episodio de inseguridad y violencia de género sacude a los vecinos de Berisso. Una joven de 25 años denunció haber sido interceptada y abusada sexualmente en las inmediaciones de calle 7, entre 134 y 135.
El ataque se produjo alrededor de las 22:30 del pasado martes, cuando la víctima regresaba de su jornada laboral.
Un sector que la comunidad señala como "zona liberada" debido a la falta de luminarias y el escaso patrullaje.
Según su testimonio, un delincuente la abordó por la espalda y, utilizando un destornillador como arma blanca, la arrinconó contra una pared bajo constantes amenazas de muerte.
Bajo el asedio del agresor, la joven fue sometida a tocamientos y obligada a realizar actos de índole sexual. A pesar de sus desesperados pedidos de auxilio, la soledad del tramo —caracterizado por ser un sector descampado— impidió que algún vecino pudiera asistirla.
El calvario terminó de manera inesperada: el teléfono celular del atacante comenzó a sonar, lo que provocó que el sujeto abortara la agresión.
Acto seguido, el delincuente se subió a una bicicleta y escapó a toda velocidad hacia la zona de calle 8, perdiéndose en la oscuridad reinante.
La joven logró refugiarse en la casa de un familiar, desde donde se dio aviso al 911. Ante la DDI de La Plata, la denunciante aportó datos clave sobre el sospechoso:
Contextura: Delgada.
Tez: Morena.
Cabello: Corto.
Vestimenta: Ropas oscuras.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que el delincuente no mostró interés en robarle sus pertenencias, centrando toda su violencia en el ataque sexual.
Actualmente, la fiscalía en turno trabaja en el relevamiento de posibles cámaras en las inmediaciones, aunque la zona carece de domos municipales de seguridad.