En un escenario económico marcado por la tensión inflacionaria y la discusión permanente sobre los ingresos del sector público, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires anunció un nuevo aumento salarial para los agentes de la Policía Bonaerense, una de las estructuras estatales más numerosas y estratégicas del distrito.
La medida fue confirmada por el Ejecutivo que conduce Axel Kicillof y contempla un incremento en dos tramos que impactará directamente en los haberes de los efectivos durante los próximos meses. Según lo informado oficialmente, el esquema prevé una suba del 5% en marzo y otro 2,5% en abril, porcentajes que se suman a los aumentos ya otorgados en el comienzo del año: 2% en enero y 1,5% en febrero.
De esta manera, el personal de la principal fuerza de seguridad bonaerense alcanzará un aumento acumulado superior al 10% en los primeros cuatro meses de 2026, un dato que el gobierno provincial presenta como parte de su política de recomposición salarial gradual frente al complejo contexto macroeconómico.
Pero el anuncio no se limita únicamente al salario básico. Las autoridades también confirmaron una ampliación del plus por uniforme, un adicional que busca compensar los gastos asociados al equipamiento personal de los agentes. A su vez, se dispuso una mejora significativa en los ingresos derivados de los servicios de Policía Adicional (POLAD), que registrarán un incremento del 22,7% desde febrero y alcanzarán una mejora acumulada del 36,4% hacia abril.
El encargado de comunicar oficialmente la decisión fue el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, quien utilizó sus redes sociales para destacar el alcance de la medida y contextualizarla dentro del actual escenario económico.
“El compromiso de esta gestión es sostener el salario y mejorar las condiciones de trabajo de quienes cuidan a los bonaerenses”, señaló el funcionario, quien además subrayó que la provincia enfrenta un contexto de recursos más limitados producto de las políticas económicas impulsadas desde el Gobierno nacional.
En términos políticos, el anuncio también funciona como un mensaje hacia uno de los sectores más sensibles de la administración pública: las fuerzas de seguridad, cuyo rol suele ocupar un lugar central en el debate sobre gestión, seguridad ciudadana y conflictividad social.
Mientras el gobierno provincial busca equilibrar presupuesto, salarios y servicios públicos, la actualización para la Policía Bonaerense vuelve a poner sobre la mesa una pregunta recurrente en la política argentina: cómo sostener el poder adquisitivo de los trabajadores estatales en un escenario económico que cambia mes a mes.