En la antesala de una nueva conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, la ciudad de La Plata volverá a ser escenario de una movilización feminista que busca instalar en la agenda pública los reclamos por igualdad, justicia y derechos adquiridos. La convocatoria, impulsada por la Multisectorial de mujeres, trans, travestis, lesbianas y bisexuales de La Plata, Berisso y Ensenada (MTTLB), tendrá lugar el lunes 9 de marzo, un día después de la manifestación central prevista en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El punto de encuentro será la Plaza Moreno, corazón político y simbólico de la capital bonaerense. Allí, desde las 16.30, comenzarán a concentrarse organizaciones sociales, colectivos feministas, agrupaciones sindicales y ciudadanos que adhieren a la jornada de protesta. La movilización está programada para iniciar a las 17 horas y recorrerá algunos de los principales ejes urbanos de la ciudad.
El itinerario previsto marca un trayecto que avanzará por Diagonal 74 hasta Plaza Italia, continuará por Avenida 7 en dirección a Plaza San Martín y culminará nuevamente en el parque central. Sin embargo, los organizadores no descartan un desvío hacia los tribunales penales de 7 y 57, en un gesto simbólico destinado a visibilizar los reclamos por justicia ante los casos de violencia de género.
Las consignas que atravesarán la marcha sintetizan buena parte de las preocupaciones del movimiento feminista en el actual contexto político y social. Entre ellas se destacan los pedidos de “basta de femicidios, transtravesticidios y crímenes de odio”, así como el rechazo a lo que las organizaciones definen como una “reforma laboral esclavista” vinculada a las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei, el FMI y sectores aliados.
Pero el reclamo no se limita únicamente al plano laboral. Durante las reuniones preparatorias del 8M, la multisectorial también puso el foco en la defensa de derechos conquistados en la última década, especialmente frente a la posibilidad —señalada por las organizaciones— de retrocesos en materia de salud sexual y reproductiva.
En ese sentido, una de las preocupaciones centrales gira en torno a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), sancionada en Argentina en 2020 y considerada un hito en la ampliación de derechos. Para las agrupaciones convocantes, cualquier intento de derogación o debilitamiento de la normativa implicaría también afectar el acceso a la educación sexual integral y a los métodos anticonceptivos, pilares de las políticas de prevención y autonomía reproductiva.
La jornada del 9 de marzo en La Plata se inscribe así en una tradición de movilizaciones que, cada año, transforman el 8M en un espacio de memoria, protesta y construcción política. Más que una conmemoración, la marcha se presenta como un acto colectivo de visibilización, donde confluyen demandas históricas contra la violencia de género, las desigualdades laborales y las discriminaciones estructurales que aún atraviesan a mujeres y disidencias.
En las calles platenses, el recorrido previsto no será únicamente geográfico. También será simbólico: un tránsito por los lugares donde la política, la justicia y la sociedad se encuentran interpeladas por un reclamo que, año tras año, vuelve a insistir en la misma pregunta de fondo: qué lugar ocupan los derechos y la igualdad en el presente argentino.