El inicio del ciclo lectivo en la provincia de Buenos Aires llega acompañado de una tradición consolidada: el Último Primer Día (UPD). Para evitar que las celebraciones de los egresados deriven en situaciones de riesgo.
Las autoridades provinciales pusieron en marcha un amplio operativo de prevención que abarca desde la medianoche hasta el ingreso de los alumnos a los establecimientos educativos.
El dispositivo no solo busca ordenar el espacio público, sino también concientizar sobre los peligros del consumo excesivo de alcohol y el uso de pirotecnia en entornos urbanos.
La estrategia, dispuesta por el Ministerio de Seguridad bonaerense, establece una presencia policial reforzada en puntos neurálgicos. En ciudades como La Plata, Berisso y Ensenada, los patrullajes se intensifican en:
Plazas y parques: Zonas tradicionales de concentración durante la madrugada.
Alrededores de escuelas: Custodia especial en el horario de ingreso para garantizar la integridad de alumnos y docentes.
Corredores viales: Controles de tránsito y test de alcoholemia para prevenir accidentes vehiculares.
Uno de los mayores desafíos del operativo es el monitoreo de eventos privados. Las autoridades han puesto la lupa sobre las reuniones masivas sin habilitación, que suelen organizarse en quintas o salones no autorizados.
El personal de inspección tiene órdenes estrictas de proceder a la clausura inmediata de cualquier evento que no cuente con las medidas de seguridad adecuadas o donde se detecte venta de alcohol a menores de edad.