El sector de electrodomésticos en Argentina ha ingresado en una fase crítica que trasciende la simple caída de ventas.
El dato que hoy enciende todas las alarmas en el sistema financiero y el retail es el salto exponencial de la mora: el incumplimiento en los planes de pago para la compra de bienes durables (Smart TVs, heladeras, lavarropas) se disparó del 14,8% al 41,2%.
Esta cifra significa que casi uno de cada dos argentinos que se embarcaron en un plan de cuotas para equipar su hogar hoy se encuentra en situación de irregularidad, incapaz de afrontar el compromiso financiero asumido.
A diferencia de otros ciclos económicos, la crisis actual no se explica por la falta de productos o por aumentos desmedidos de precios. De hecho, la apertura comercial ha inundado las góndolas con marcas de China y Turquía, forzando una baja nominal en los valores.
Sin embargo, el consumo se desplomó un 18,6% en el último trimestre.
El problema es de solvencia, no de oferta. El endeudamiento familiar se ha vuelto asfixiante por dos vías:
El panorama actual muestra una alarmante mora del 41,2% en bienes durables, lo que sugiere que las familias han dejado de priorizar el pago de cuotas de electrodomésticos o tecnología.
Esto se complementa con un dato preocupante: la mora en préstamos personales (12%) revela que el crédito ya no se usa para crecer, sino para cubrir necesidades básicas como la alimentación.
Finalmente, la caída del 18,6% en ventas confirma que el poder adquisitivo ha tocado un piso histórico, afectando principalmente a los hogares de perfil medio/bajo que ya no logran cubrir sus gastos con ingresos propios.
El sistema financiero enfrenta una crisis de cobrabilidad debido a que los hogares, incapaces de cubrir el mes con ingresos propios, han priorizado el consumo de alimentos sobre sus deudas.
Desde la perspectiva del SAIJ (Sistema Argentino de Información Jurídica), el escenario actual abre un complejo panorama legal.
Mientras que la mora del deudor genera intereses y responsabilidades por daños, el contexto de crisis extrema empieza a poner sobre la mesa la figura de la imposibilidad de prestación.
Sin embargo, para los acreedores, la "constitución en mora" es el acto administrativo esencial para exigir el pago, lo que está derivando en un incremento masivo de intimaciones legales y procesos de cobro judicial que agravan el estrés financiero de las familias.