El deporte y la memoria se fundieron este domingo en las Islas Malvinas. Candela Cerrone, atleta oriunda de Berisso (actualmente radicada en Pinamar), alcanzó una victoria épica al consagrarse ganadora de la Stanley Marathon, la competencia de 42 kilómetros certificada más austral del mundo.
Bajo condiciones climáticas hostiles y en coincidencia con el Día Internacional de la Mujer, Cerrone cruzó la meta con una marca de 3 horas y 14 minutos, logrando no solo un hito deportivo personal, sino un acto de profunda reivindicación soberana.
La competencia en Puerto Argentino es reconocida por su dureza técnica, con ráfagas de viento constantes que desafían la resistencia de cualquier corredor.
Sin embargo, para Candela, el desafío mayor fue el simbólico. Debido a las regulaciones locales que prohíben el uso de insignias argentinas en la vestimenta oficial, la atleta debió competir con indumentaria neutra, lo que potenció el significado de sus palabras al finalizar.
"Fue todo muy emotivo y también muy duro. Mi única intención era representar a nuestro país en nuestras islas", manifestó Cerrone tras la victoria.
Más allá del podio, el motor de la corredora berissense fue el tributo a los excombatientes. La atleta dedicó cada kilómetro de la prueba a los caídos y sobrevivientes de la gesta de Malvinas, transformando su logro en un puente emocional entre el continente y el archipiélago.