La seguridad ambiental en la Región Capital ha entrado en una zona de incertidumbre crítica. En las últimas horas, se ha formalizado un pedido de informes para esclarecer el estado actual y el funcionamiento del denominado Programa de Respuestas ante Emergencias contra Impacto en la Comunidad (PREIC).
Esta entidad, diseñada originalmente para prevenir y coordinar acciones frente a desastres ambientales, es hoy señalada por su inactividad visible y el estado de abandono de su sede operativa.
Pedido de informes por el abandono del programa ambiental PREIC.
Incertidumbre en Berisso y Ensenada por falta de planes de evacuación.
El PREIC: un programa clave contra emergencias que no funciona.
Riesgo industrial: denuncian que la sede del PREIC está abandonada.
Seguridad ambiental: el vacío legal y operativo que preocupa a la región.
Ubicado en el estratégico límite entre las ciudades de Ensenada y Berisso, el programa debería ser el eje articulador ante cualquier emergencia ambiental: desastres repentinos, de origen natural o humano, que amenacen la salud pública, el patrimonio de los vecinos o el ecosistema regional.
Sin embargo, la realidad que denuncian organizaciones civiles describe un vacío institucional que deja a miles de ciudadanos a merced del azar ante un eventual incidente en el Polo Petroquímico.
El PREIC no es una iniciativa nueva; su creación data del año 2014. Tras un largo proceso de institucionalización, en 2024 se instaló en el emblemático edificio del ex Club YPF, una ubicación táctica para la gestión de crisis dada su proximidad a las principales industrias de la región.
No obstante, las denuncias actuales indican que el lugar no muestra signos de operatividad, convirtiéndose en un símbolo de la desidia administrativa.
La misión del programa era ambiciosa y vital: mejorar la comunicación con los vecinos, dar respuesta inmediata ante impactos y coordinar a los distintos actores sociales ante emergencias climáticas o industriales.
¿Estamos protegidos? El edificio del PREIC está abandonado y nadie sabe qué hacer en una emergencia.
Si hoy explota el Polo, no sabemos para dónde correr: el drama de Ensenada y Berisso.
Una sede fantasma y un plan que no existe: la desprotección de los vecinos platenses.
Emergencia ambiental: El PREIC "duerme" mientras el riesgo industrial crece.
Escuelas y familias en peligro: la falta de protocolos que el Estado ignora.
El riesgo no es teórico. La liberación de materiales peligrosos (químicos, radiactivos o derivados del petróleo) o la ocurrencia de incendios e inundaciones son escenarios que requieren una logística de precisión quirúrgica que, hoy, parece inexistente.
El escenario planteado por los denunciantes es alarmante: si hoy ocurriera un incidente de magnitud en el Polo Petroquímico que obligara a la evacuación de la población, especialmente en horarios de alta sensibilidad como la entrada o salida escolar, los vecinos de Ensenada y Berisso no sabrían hacia dónde dirigirse.
Esta ignorancia colectiva sobre las rutas de escape y los puntos de encuentro es el resultado directo de la falta de simulacros y campañas de difusión que el PREIC debería liderar.
La problemática se agrava al considerar la vulnerabilidad hídrica de la región. En caso de una emergencia ambiental combinada con una inundación —un escenario recurrente en la zona—, vías de escape fundamentales como la Avenida 60 en Berisso, o los Caminos Rivadavia y Vergara en Ensenada, podrían quedar inutilizadas.
Sin un plan de contingencia actualizado, el colapso de estas arterias generaría un congestionamiento que pondría en riesgo la integridad física de miles de personas. La gestión del riesgo, según advierten los especialistas, no puede ser reactiva; debe ser una política de Estado basada en la previsibilidad.
El pedido de informes se sustenta en el derecho al libre acceso a la información pública, amparado por la Ley Nacional 27.275, la Ley Provincial 12.475 y la Ley 11.723. Asimismo, se invoca la Ley 27.287 (a la que la provincia adhirió mediante la Ley 15.063 en 2016), que establece el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil.
La presentación judicial y administrativa busca arrojar luz sobre puntos oscuros de la gestión actual:
Nómina de instituciones: Identificar qué entidades públicas y privadas integran el PREIC y qué roles específicos desempeñan.
Frecuencia de reuniones: Confirmar si existen encuentros ordinarios o extraordinarios para abordar la protección civil.
Capacidad técnica: Evaluar la idoneidad del personal a cargo y la existencia de áreas interdisciplinarias para actuar en catástrofes.
Protocolos de crisis: Exigir la presentación de planes de reducción de riesgos y manejo de crisis actualizados.
La falta de respuestas no solo vulnera derechos legales, sino que mantiene a la Región Capital en una situación de indefensión ambiental que, ante la complejidad del entramado industrial local, resulta inadmisible.