El panorama económico en la Provincia de Buenos Aires ha ingresado en una fase crítica. Durante la habitual conferencia de prensa de los lunes, el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, lanzó una advertencia que sacude al sector privado:
casi el 50% de los empresarios bonaerenses manifiestan serias dificultades para cumplir con sus obligaciones básicas.
Según Costa, la crisis ya no es solo de ventas, sino de sostenibilidad operativa. Las empresas están dejando de pagar a sus proveedores ante la falta de financiamiento y la imposibilidad de afrontar el combo de tarifas, salarios e impuestos.
"Sabemos que las familias están endeudadas, con niveles récords de morosidad", explicó el funcionario, vinculando la caída del consumo minorista con el ahogo financiero de las PyMEs.
El diagnóstico oficial se apoya en datos recientes de cámaras empresariales que muestran un escenario de retroceso profundo en el primer bimestre de 2026:
Comercio en caída: Según la CAME, las ventas minoristas cayeron un 5,6% interanual en febrero, acumulando una retracción del 5,2% en lo que va del año.
Parate Industrial: El informe de la UIA es demoledor: el 21% de las industrias están inactivas y un 43% produce a menos de la mitad de su capacidad instalada.
Expectativas nulas: El 57,6% de los comerciantes PyME asegura que el contexto actual es "inapto" para cualquier tipo de inversión.

La mayor preocupación del gabinete bonaerense radica en el desfinanciamiento. Al no haber crédito accesible, las empresas optan por "pisar" los pagos a proveedores para garantizar, en el mejor de los casos, la masa salarial.
Sin embargo, Costa advirtió que esta estrategia tiene un límite próximo que podría derivar en cierres definitivos.
Cifras de la crisis:
50% de los empresarios con dificultades para pagar.
21% de capacidad industrial inactiva.
5,6% caída de ventas minoristas en febrero.