En una tarde cargada de emociones y giros inesperados, Gimnasia y Esgrima La Plata recuperó la sonrisa al vencer a Banfield por 2 a 1 en el marco de la 10ma fecha del Torneo Apertura.
El "Lobo" supo sufrir, golpeó en los momentos justos y demostró carácter para aguantar la embestida final de un Banfield que nunca se dio por vencido.
El partido comenzó con susto para el conjunto platense: el VAR anuló un gol de Banfield por una mano previa, lo que despertó a los dirigidos por Zaniratto. A partir de allí, el Lobo fue letal:
A los 23 minutos, tras un pase quirúrgico de Augusto Max, Manuel Panaro quedó mano a mano y definió con frialdad para el 1 a 0. Mientras que a los 39 minutos, llegó la joya de la tarde: Nicolás Barros Schelotto sacó a relucir su linaje con un remate implacable desde afuera del área tras asistencia de Marcelo Torres, clavando el 2 a 0 que parecía sentenciar la historia antes del descanso.
La nota negativa de la primera parte fue la salida de Nelson Insfrán por lesión a los 27 minutos, permitiendo el ingreso del juvenil Julián Kadijevic, quien terminó siendo clave.
En el segundo tiempo, el equipo de Pedro Troglio (ídolo del Lobo hoy en el banco rival) movió las piezas y apretó el acelerador. Gimnasia se refugió cerca de su arco y apeló a los cambios para oxigenar el mediocampo.
El descuento llegó a los 32 minutos del ST a través de Santiago López, cuyo remate se desvió y descolocó a Kadijevic. Con el 2 a 1, el tramo final fue para el infarto, pero la firmeza de la dupla central Giampaoli-Martínez permitió que Gimnasia cortara la racha negativa y festejara en rodeo ajeno.
Gimnasia fue práctico para vencer a los locales y treparse a la quinta colocació de la Zona B. Por la undécima fecha hará de local ante Independiente Rivadavia de Méndoza el próximo domingo a las 15:15 horas.