Lo que comenzó como un reporte policial de rutina se transformó en las últimas horas en un escándalo de versiones cruzadas que tiene en vilo a la ciudad de Berisso.
El epicentro del misterio es la Cochería Flammini, pero el foco de la discordia es qué había —o quién había— dentro del vehículo al momento del robo.
El episodio ocurrió en la sede de la cochería ubicada en Avenida Montevideo entre 27 y 28. Según los relatos que contradicen la versión oficial, el chofer de una camioneta de traslado se bajó del rodado apenas unos segundos para abrir el portón del establecimiento e ingresar el cuerpo.
Fue en ese instante de descuido cuando un delincuente aprovechó para subir al vehículo y escapar.
El descubrimiento: Al advertir que en la parte trasera no había objetos de valor, sino un cajón con una persona fallecida, los delincuentes habrían entrado en pánico.
El vehículo fue dejado a pocas cuadras del lugar, en una zona cercana a la calle 34, con el cuerpo intacto en su interior. Un hecho que para la familia del difunto, la jornada de duelo se convirtió en una pesadilla adicional ante la noticia del desapoderamiento del cuerpo de su ser querido.
A contramano de lo que sostienen los medios y el propio entorno de la cochería, el secretario de Seguridad de Berisso, Gabriel Marotte, se mantuvo firme en su postura.
El funcionario aseguró que el vehículo fue recuperado rápidamente y negó categóricamente que hubiera un cuerpo en su interior al momento del hallazgo.
Esta desconexión entre el relato municipal y el testimonio del responsable de la funeraria generó un clima de incertidumbre en la comunidad: ¿Hubo un intento de "enfriar" la noticia por su impacto social o se trata de una confusión generalizada?