El sueño de una Bombonera renovada y ampliada empieza a tomar forma de realidad, pero con un costo logístico importante: el éxodo temporal del barrio de La Boca.
Tras filtrarse imágenes del proyecto oficial en el que la dirigencia trabajó durante los últimos dos años, se confirmó que la magnitud de las reformas hará imposible la convivencia de las obras con el desarrollo de los partidos.
Ante este panorama, el Estadio Único Diego Armando Maradona de La Plata (25 y 32) se posiciona como una de las sedes favoritas para recibir al pueblo xeneize.
Su capacidad, accesibilidad y modernidad lo convierten en el escenario ideal para albergar a la masa societaria de Boca durante el año y medio que demandarían los trabajos.
El proyecto no solo busca sumar lugares, sino completar la fisonomía del estadio respetando su esencia arquitectónica. Los puntos centrales de la obra son:
Demolición de los palcos: Se eliminará la estructura actual que da a la calle Del Valle Iberlucea.
Cierre definitivo del anillo: En ese sector se construirán dos nuevas bandejas preferenciales, logrando que el estadio deje de tener forma de "D" para ser una estructura cerrada.
Explosión de palcos: Se edificarán seis niveles de palcos con terrazas, sumando un total de 216 unidades nuevas, lo que representará un ingreso económico vital para el club.
La cuarta bandeja: Se replicará la actual tercera bandeja en todo el perímetro, aumentando significativamente la capacidad de espectadores sentados sin alterar la mística visual del Alberto J. Armando.
Si bien el estadio de Vélez Sarsfield es una opción por cercanía geográfica, el Estadio Único de La Plata corre con ventaja por su infraestructura de nivel internacional y la facilidad para organizar operativos de seguridad con grandes flujos de público.
De confirmarse el inicio de las obras para finales de 2026, la capital bonaerense podría convertirse en el epicentro del fútbol nacional, recibiendo a Boca en cada una de sus presentaciones oficiales.