Las autoridades de la Cámara de Senadores y de la Cámara de Diputados acordaron un incremento salarial de 9,4% para los empleados del Congreso de la Nación, una suba que se aplicará de forma escalonada entre diciembre del año pasado y mayo de este año.
El acuerdo fue firmado por Agustín Giustiniani y Alejandro Fitzgerald por el Senado, y por Laura Oriolo y Adrián Pagán en representación de Diputados. También rubricó el entendimiento Norberto Di Próspero, secretario general de la Asociación del Personal Legislativo.
La actualización salarial no solo afecta a los trabajadores legislativos. También impacta en las dietas de los senadores nacionales, ya que sus ingresos están vinculados al valor del módulo con el que se calculan los salarios del personal del Congreso.
Actualmente, cada senador percibe su salario en módulos, el mismo sistema utilizado para liquidar sueldos del personal legislativo. Por esa razón, cada aumento paritario genera un efecto automático sobre sus ingresos.
El incremento se distribuye en varios tramos acumulativos:
2% retroactivo a diciembre
2,2% desde el 1 de enero
2% en febrero
1,7% en marzo
1,5% desde abril
En total, el ajuste representa 9,4% de incremento en el valor del módulo salarial.
Este sistema impacta directamente en la dieta de los senadores, que se compone de 4.000 módulos:
2.500 módulos de salario base
1.000 módulos por gastos de representación
500 módulos por desarraigo
Con la actualización del módulo, el ingreso mensual de los integrantes de la Cámara Alta pasará de alrededor de $10,2 millones brutos a cerca de $11,6 millones.
El adicional por desarraigo —que se paga a legisladores que viven fuera de la ciudad donde trabajan— no lo perciben algunos integrantes del Senado.
Los casos son:
Patricia Bullrich
Agustín Monteverde
Mariano Recalde
Los tres representan a la Ciudad de Buenos Aires, por lo que no reciben ese complemento. Tampoco lo cobra Alicia Kirchner, quien optó por mantener su jubilación como exgobernadora.
En la Cámara de Diputados, el sistema salarial funciona de manera diferente. Las dietas no están atadas a la paritaria del personal legislativo.
Según explicó un diputado nacional, la definición de los sueldos depende de la decisión del presidente del cuerpo, Martín Menem.
Actualmente, los diputados perciben aproximadamente:
$6 millones brutos mensuales
$4,5 millones netos
$600.000 adicionales por gastos de representación
Esto genera una brecha considerable con los ingresos del Senado, ya que los legisladores de la Cámara Alta perciben casi el doble.
Desde hace tiempo, distintos sectores dentro de Diputados reclaman revisar esta diferencia entre ambas cámaras.
El último acuerdo paritario del Congreso se firmó en noviembre del año pasado, cuando la dieta de los senadores superó los $10 millones brutos.
Previamente, durante el segundo semestre de 2024, los propios legisladores habían votado congelar sus ingresos hasta el 31 de diciembre de ese año, en medio de cuestionamientos públicos por los salarios del Congreso.
Más tarde, en junio, una resolución buscó reducir la polémica estableciendo que los aumentos de los trabajadores del Congreso impactarían automáticamente en las dietas de los senadores.
Ese mecanismo es el que ahora vuelve a reflejarse en los ingresos de la Cámara Alta.