La madrugada argentina se vistió de gloria y tensión con la segunda fecha de la temporada de la Fórmula 1 en el circuito de Shanghai.
En una carrera marcada por los problemas técnicos de las escuderías grandes y una estrategia audaz, Franco Colapinto volvió a demostrar que su asiento en la máxima categoría no es casualidad.
El pilarense no solo sumó un punto vital para el campeonato, sino que inscribió su nombre en los libros de historia del deporte motor argentino.
El Gran Premio comenzó con un giro del destino a favor del argentino: los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri sufrieron fallas técnicas minutos antes de la largada, obligándolos a partir desde el Pit Lane junto a Alex Albon y Gabriel Bortoleto.
Esto permitió a Colapinto escalar posiciones antes de que se apagara el semáforo, iniciando desde el 12° lugar y sin tener los dos pilotos por delante de él con una apuesta arriesgada: neumáticos duros para un stint largo.
El momento cumbre de la jornada llegó tras el abandono de Lance Stroll, que provocó la salida del Safety Car. Mientras los líderes (Hamilton, Leclerc, Russell) entraron a boxes, Colapinto y su equipo decidieron mantenerse en pista.
Esta maniobra catapultó a Franco al segundo lugar, justo detrás del líder Kimi Antonelli.
Colapinto logró sostener esa posición de escolta durante dos vueltas completas. Para encontrar un antecedente similar, hay que retroceder 44 años:
la última vez que un argentino ocupó el 2° puesto durante una carrera fue el 23 de enero de 1982, cuando Carlos Alberto Reutemann escoltó a Alain Prost en el GP de Sudáfrica en Kyalami.
Un récord que dimensiona la magnitud de lo hecho por el joven de 24 años en Shanghai.

A medida que la carrera avanzó, el desgaste de los neumáticos duros y la potencia de los Ferrari y Mercedes relegaron al argentino, quien de todas formas desplegó una clase defensiva magistral.
Durante gran parte del tramo medio, contuvo los embates de Esteban Ocon, manteniendo una distancia constante de 1.5 segundos en un "tren" de autos que incluía a los Haas de Oliver Bearman.
En la vuelta 33, tras cambiar a neumáticos medios, ocurrió el incidente que casi arruina la faena. Al salir de boxes, Esteban Ocon —piloto frecuentemente cuestionado por su agresividad excesiva, recordado por aquel roce con Verstappen en Brasil 2018— intentó un sobrepaso imposible y colisionó con el argentino. El propio francés admitió el error por radio: "Eso fue mi culpa".
A pesar de quedar 12° tras el toque, Colapinto no bajó los brazos. Aprovechó el abandono del tetracampeón Max Verstappen (uno de los 8 pilotos que no terminaron) y el declive del rendimiento de Sainz y Lindblad para escalar nuevamente.
La última vez que el argentino sumo puntos fue en el Gran Premio de Estados en 2024 cuando competia con Williams.
El italiano Kimi Antonelli (19 años) - con Mercedes - se llevó la victoria, convirtiéndose en el segundo piloto más joven de la historia en ganar un GP. El podio lo completaron su compañero de equipo George Russell y Lewis Hamilton. Lewis realizando su primer podio con la escuderia de Ferrari.
Franco Colapinto cruzó la meta en el 10° lugar, asegurando un punto que lo ubica 14° en el campeonato mundial. Su compañero de equipo, Pierre Gasly, finalizó 6°, redondeando un fin de semana productivo para la escudería.