Fue una tarde de emociones fuertes, pero de final amargo para el pueblo tripero. Gimnasia y Esgrima La Plata recibió a Independiente Rivadavia por la fecha 11 del Torneo Apertura 2026 en un Estadio Juan Carmelo Zerillo que fue testigo de un partido tan electrizante como accidentado.
Gimnasia no pudo seguir en la racha ganadora, tras la victoria conseguida en la semana ante Banfield y terminó perdiendo ante la Lepra Mendocina por 3-2. Goles de Enzo Martínez y Marcelo Torres para el Lobo, Sartori, Florentin y Martínez -en contra- para los de Méndoza
El arranque fue una ráfaga del Lobo: a los 2 minutos, un centro preciso de Barros Schelotto encontró a Enzo Martínez, quien con un cabezazo certero puso el 1-0 desde el vestuario.
El local parecía imponer las condiciones con un Ignacio Fernández movedizo y un Augusto Max que se convertía en el eje de la distribución. Sin embargo, la Lepra mendocina no se quedó atrás y con el pasar de los minutos volvió a reordenarse en el campo de juego.
A los 22 minutos, tras un centro de Sebastián Villa, Fabrizio Sartori estampó el empate. Pero la reacción platense fue inmediata:
Apenas tres minutos después, una combinación entre Nacho y Marcelo Torres (con cierta complicidad del ex Gimnasia, Ezequiel Bonifacio) devolvió la ventaja al local.
Cuando el primer tiempo moría en un 2-1 que parecía justo, un lateral lanzado por el mismo Bonifacio derivó en el gol de José Florentín para el 2-2 parcial.
El segundo tiempo fue una batalla de desgaste. Gimnasia sufrió la baja por lesión de Silva Torrejón y luego la de Giampaoli, obligando a realizar cambios defensivos (Melluso y Cortazzo).
El gran problema surgió bajo los tres palos: el juvenil Julián Kadijevic, que ya reemplazaba al lesionado Insfrán, comenzó a mostrar signos de una fuerte molestia en su gemelo derecho.
Pese a que el arquero advirtió su situación, Fernando Zaniratto agotó las ventanas de cambios con los ingresos de Auzmendi y Melluso, dejando a Kadijevic a merced de su físico en los últimos 10 minutos. El arquero apenas podía sostenerse en pie, siendo atendido por calambres en pleno descuento.
El destino le pasó factura al Lobo en el tiempo adicionado. Un error en la salida de Cortazzo le regaló el balón a Sebastián Villa, quien habilitó a Matías Fernández.
El centro rastrero de este último encontró la pierna del goleador de la tarde, Enzo Martínez, quien en su afán por cerrar terminó anotando en su propio arco para el 3-2 definitivo a favor de los mendocinos.
Con este resultado, el Lobo acentúa una racha negativa en el Bosque, donde ya suma tres encuentros sin ganar (derrotas ante Central e Independiente Rivadavia, y empate en el clásico ante Estudiantes).