La derrota dejó un sabor amargo en el bosque, y Fernando "Lucho" Zaniatitto no esquivó la responsabilidad de la derrota de Gimnasia y Esgrima La Plata que se dio en las últimas jugadas del encuentro.
En una conferencia marcada por la franqueza, el DT del "Lobo" admitió que, aunque el equipo arrancó con un funcionamiento correcto, las desatenciones en el fondo terminaron por sentenciar el resultado.
"Es difícil hacer un análisis de lo que pasó", arrancó el técnico, subrayando que las fallas en la zona defensiva marcaron el destino del encuentro.
A pesar de ponerse en ventaja en dos ocasiones gracias a un buen trabajo colectivo, la incapacidad de sostener la igualdad fue el talón de Aquiles del conjunto platense.
El entrenador se refirió al desgaste que atraviesan los equipos del fútbol argentino por el calendario apretado, aunque evitó usarlo como un escudo ante el resultado negativo:
Remarcó la falta de claridad "Se hizo un partido de ida y vuelta, sin filtro en el medio", describió sobre un complemento que calificó como "muy chato".
Aunque no le echo la culpa a la continuidad de partidos y la falta de descanso: "No tomamos como excusa la seguidilla, más allá de que es la realidad. Nos tenemos que acomodar a esto", afirmó con contundencia.
Uno de los puntos de mayor fricción con la parcialidad fueron las modificaciones. Zaniratto defendió su postura de buscar el partido hasta el final:
"Tranquilamente podríamos habernos quedado atrás, pero no era la idea, fuimos a buscarlo y terminó pasando lo que sucedió".
Además, aclaró la situación de tres jugadores clave que debieron dejar el campo:
Renzo Giampaoli: Su salida se debió a un malestar estomacal que le impidió continuar.
Pedro Silva Torrejón: Fue preservado por una carga en los isquiotibiales.
Julián Kadijevic: El joven arquero terminó con un calambre tras intentar estirar su permanencia en cancha. "El físico pasa factura", explicó el DT.