La crisis del sector textil en Argentina sumó un capítulo con fuerte carga simbólica y política. Se conoció la historia de Sofía, la empresaria dueña de la PYME que fabricaba los mamelucos de YPF —aquellos que Javier Milei convirtió en su uniforme personal y utiliza incluso en giras internacionales—.
Hoy, tras el cierre de su taller, la mujer sobrevive trabajando como chofer de Uber.
En una entrevista brindada al canal de streaming Gelatina, la ex empresaria relató el vertiginoso proceso de degradación de su unidad productiva.
Su taller, que llegó a emplear a once personas, no pudo resistir el impacto de las políticas económicas implementadas desde diciembre de 2023.
Sofía explicó que, a pesar de dedicarse a la indumentaria técnica para petroleras (un sector menos volátil que la moda), el golpe fue inmediato.
"Una de las primeras medidas inmediatas fue la apertura de importaciones de todo lo textil. Pensé que no me iba a afectar por ser ropa técnica, pero los pedidos dejaron de llegar enseguida", detalló.
Mientras el Presidente se jactaba en entrevistas de poseer 14 mamelucos y utilizarlos de manera rotativa —llegando incluso a lucirlos en Oslo durante su reciente viaje por la premiación de Corina Machado—, el taller que daba origen a esas prendas se vaciaba de trabajadores.
La conductora de la app de viajes reconoció haber votado a la actual gestión como una forma de castigo al gobierno de Alberto Fernández, pero hoy se muestra arrepentida. Ante la consulta sobre la frase "que se jodan, esto es lo que votaron", Sofía fue tajante:
"Tienen razón. Yo confié y me jodí. Todo lo que soñé, por lo que luché e invertí, lo perdí. Soy el fiel reflejo de que ahora me la tengo que bancar".
La empresaria manifestó sentir "una bronca terrible" al ver al mandatario utilizar la prenda que pudo haber pasado por su taller mientras desestima la crisis del sector bajo el argumento de la "oferta y la demanda".
La historia de Sofía no es un caso aislado, sino el rostro visible de un informe alarmante de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA):
Desplome de actividad: La producción cayó un 25,7% interanual.
Capacidad instalada: Las fábricas hoy operan apenas al 35%, el nivel más bajo en años de paz.
Pérdida de empleo: Se estima que ya se perdieron más de 19 mil puestos de trabajo genuinos en el sector textil desde el inicio de la gestión libertaria.