Un nuevo hecho de inseguridad urbana tuvo como víctima a un trabajador de delivery en la ciudad de Córdoba. El episodio ocurrió el viernes cerca de la 1 de la madrugada, en la intersección de 25 de Mayo y Méjico, en el barrio General Paz.
Según la información disponible, el repartidor se encontraba detenido en la vereda, esperando que el cliente saliera a retirar el pedido. En ese contexto, fue sorprendido por cuatro delincuentes que se movilizaban en dos motos, quienes irrumpieron de manera violenta.
El accionar fue rápido y coordinado, lo que permite inferir un posible modus operandi habitual en robos tipo “motochorro”, donde los atacantes aprovechan momentos de vulnerabilidad —como la detención obligada del trabajador— para concretar el delito.
Al advertir que estaba rodeado y sin posibilidad de defensa, el repartidor optó por huir corriendo del lugar. La decisión, marcada por la desventaja numérica, evitó una posible agresión física, aunque no impidió el robo.
Los delincuentes se llevaron la moto —su principal herramienta laboral— y también la mochila térmica, elemento indispensable para la actividad. En cuestión de segundos, escaparon del lugar sin que se reportaran detenciones inmediatas.
Este tipo de situaciones expone la fragilidad estructural de quienes trabajan en plataformas de reparto, muchas veces sin cobertura de seguridad, seguros adecuados o protocolos de protección frente a hechos delictivos.