La Bombonera fue testigo de un desahogo necesario para Boca Juniors, que vuelve a los puestos de Copa en la tabla anual y se acomoda muy bien en la Zona de cara a la clasificación a los playoffs.
Tras las igualdades consecutivas ante San Lorenzo y Unión, que habían sembrado dudas sobre el rendimiento del equipo, el "Xeneize" logró un triunfo balsámico al vencer por 2-0 a Instituto de Córdoba.
El equipo de Claudio Úbeda tuvo un buen segundo tiempo, donde encontró los goles que le permitieron reencontrarse con la victoria y con pasajes de buen fútbol, lo que trajo tranquilidad tanto al DT como a la hinchada.
Un resultado contundente: "Necesitábamos un resultado contundente y hoy lo tuvimos, no solamente por el resultado sino por el funcionamiento, eso nos deja tranquilos", expresó Úbeda en conferencia de prensa, visiblemente aliviado.
La paciencia del equipo: "Me pone felíz que el hincha esté contento y sé que la única manera es ganando, mostrando superioridad, con situaciones de gol, teniendo paciencia, el equipo no se puso nervioso", agregó.
El gol de la joya: El DT llenó de elogios a Tomás Aranda, quien selló el 2-0: "Me pone feliz que Tomás Aranda haya hecho un gol, le dijimos que patee y confíe, es un chico tranquilo, inteligente, que sabe el lugar que empieza a ocupar y el lugar de importancia en el equipo y lo va conectando con sus compañeros".
De cara al exigente calendario que se avecina, Úbeda sostuvo que "vamos a necesitar de todos, muchos partidos seguidos, primero vs Talleres iniciemos posiblemente un jueves y ahi cada 3-4 días".
Sin embargo, la alegría por el triunfo fue opacada por la lesión de Agustín Marchesín.
El experimentado arquero debió abandonar el campo de juego en el segundo tiempo con una molestia en el aductor: "Se le abrió un poco el aductor", explicó Úbeda, confirmando que se le realizarán estudios para evaluar la gravedad de la lesión.