lunes 23 de marzo de 2026 - Edición Nº5473

Política | 23 Mar

Rumbo a la Gobernación bonaerense

Alak ya camina la provincia como candidato a gobernador y el miércoles recibe a Duhalde en su casa de Gonnet

10:58 |


Cuando a fin de 2022 el gobernador Axel Kicillof le pidió a su entonces ministro de Justicia, Julio Alak, que vuelva al ruedo político electoral para pelear por la intendencia de La Plata, sabía que estaba gestando su propia sucesión para 2027.

El "Turco", como se lo conoce en la jerga política provincial, ya había conducido brillantemente los destinos de la capital bonaerense durante 16 años, entre 1991 y 2007 y su gran objetivo demorado siempre fue sentarse en el sillón de Dardo Rocha, en el edificio de calle 6 entre 51 y 53 de su propia ciudad, a solo seis cuadras del palacio municipal, para gobernar PBA.

Toda su generación, otras anteriores y algunas posteriores, siempre vieron en Julio Alak a un posible gobernador o presidente, valorando profundamente su inteligencia política, su firme concepto de la lealtad, su preparación académica y su adicción al trabajo y la militancia. Fue el mejor de una era de políticos de raza con anclaje territorial, brillantes discursos sin papeles y amantes de la gestión.

En esta época de la posverdad, de la IA y los desvalores, muchos creen que la prolijidad política y la ostentación de la gestión están fuera de moda. Sin embargo, la otra mitad de la biblioteca asegura que todos los procesos pendulares llegan a su punto máximo de expresión y luego vuelven a su origen para comenzar un nuevo ciclo, en el punto exacto donde comenzaron los anteriores.

"La breve y desalmada "Era Milei" parece haber tocado su propio límite y ahora comienza a volver a toda velocidad hacia la normalidad. Hasta los pibes idiotas que odian la información veraz están viendo que la moda de votar a un loco malvadamente divertido los mata de hambre, a ellos y a sus familias, y van a pdir a gritos un poco de cordura. Ahí es donde hacen pie los personajes como Alak", sentencia la teoría del péndulo moderno, desde la boca de una fuente alakista pura.

Montado en esta versión esperanzadora para el peronismo y el resto de los partidos tradicionales, Julio Alak ya camina PBA juntando militancia social y política con las mismas armas que lo llevaron en 2023 a reconquistar La Plata después de 16 años: la vieja guardia, los sindicatos, la JP y el PJ. Y una comunicación basada en la gestión dura y palpable.

"A la absoluta falta de experiencia en el manejo de la cosa pública y el desprecio del Estado que propuso Milei y que llevó al país a un caos económico, social y político pocas veces visto, Alak ofrece al amplio y determinante mercado electoral bonaerense una vuelta a los valores tradicionales, con una idea de peronismo de centro, con todos adentro y enfocado en la gestión", afirmó a PrimeraPagina.info un analista histórico que prefiere el anonimato porque cobra por otro lado.

Lo cierto es que desde que volvio de sus vacaciones, a fin de enero, Julio César Alak se puso a trabajar 50 y 50, dividiendo en partes iguales su tiempo entre la gestión comunal de La Plata y su candidatura a gobernador. Agregó tiempo a su agenda diaria, que antes era de unas 12 horas y ahora de 15. El Turco juntó a su vieja tropa y les dijo: "Es ahora o nunca".

Empezó por sus laderos históricos, aquellos que lo acompañaron en su exitosa primera etapa de 16 años en La Plata. Los ex legisladores platenses Alberto "Cabezón" Delgado, Carlitos Martínez, Darío González, Juan Amondarain, Raúl Pérez, Carlos Bonicatto, Carlos Cottini, ya tienen encarnada la pelea por la gobernación de su amigo Alak.

También su relación con los sindicatos provinciales con asiento en La Plata se tranformará en una pata fundacional de su candidatura. Personajes como Antonio "Nino" Di Tomasso (UOM), Alberto Maya (SMATA), Julio Casto (SOSBA y CGT), Héctor Nieves (UPCN), Pedro Borgini (ATSA), Carlos Restivo (Comercio), Federico Bach (La Bancaria), entre muchos otros.

A esto hay que sumarle que el apoyo de Cristina está intecto y a modo de ejemplo debemos citar que cuando en enero se discutía quién debía ser el presidente del PJ bonaerense de una lista de Unidad, mientras Kicillof proponía a su vice, Verónica Magario, CFK la vetó enérgicamente y le dijo del gobernador que el candidato tenía que se Julio Alak o el propio Axel.

También hay que destacar que prácticamente toda la ortodoxia peronista provincial ve a Alak como el único de los suyos con posibilidades de ser gobernador. Salvo algunos intendentes extremos que quieren ser ellos mismos, la enorme mayoría de los mandatarios comunales peronistas de PBA creen que el alcalde platenses debería ser el elegido para evitar internas intestinas.

Hace 10 días en Dolores, Alak juntó a la Vieja Guardia provincial

En el intrincado y siempre dinámico tablero de la política de la provincia de Buenos Aires, los movimientos territoriales rara vez responden a la casualidad. Cuando un dirigente con el peso específico y la trayectoria del intendente de La Plata, Julio Alak, decide cruzar los límites de su pago chico para adentrarse en la Quinta Sección electoral, el peronismo bonaerense toma nota.

El jefe comunal platense dio un paso fundamental en su proyecto político para convertirse en gobernador, al congregar a lo que en la jerga política se conoce como la "vieja guardia" del Partido Justicialista. El evento tuvo lugar el pasado viernes 13 de marzo 2026 en la localidad de Dolores, la más antigua de PBA.

El cónclave funcionó como una verdadera demostración de fuerza y articulación política. Alak logró sentar a una misma mesa a más de 40 dirigentes históricos que, si bien hoy se encuentran alejados de los resortes formales de los poderes Ejecutivo y Legislativo provincial, mantienen intacta su capacidad de lectura política, sus redes de contactos y su influencia en los distritos que alguna vez supieron gobernar.

En un contexto nacional dominado por una lógica de gobierno radicalmente opuesta a las banderas del justicialismo, esta reunión cobró un valor simbólico innegable. Para el peronismo tradicional, reagrupar a sus "viejos lobos" es una estrategia de supervivencia y reorganización frente a un escenario que, hasta hace muy poco, parecía impensado.

La cumbre en Dolores: anécdotas, rosca y el fantasma libertario

El punto de encuentro no fue un frío salón de eventos, sino el calor de la rosca política tradicional. La cumbre se llevó a cabo de manera distendida en la casa de Alfredo "Tati" Meckievi, un histórico dirigente de la región, exsenador provincial y exintendente de Dolores.

La elección de la sede y del anfitrión marca el tono de la convocatoria: peronismo de pura cepa, territorial y conocedor de los rincones más profundos del interior bonaerense.

Según trascendió, el ambiente estuvo marcado por las risas y el intercambio de viejas anécdotas de años de gloria del PJ en el poder. Sin embargo, el telón de fondo de esas conversaciones fue el asombro y el análisis del presente político argentino.

Los presentes compartieron reflexiones sobre una coyuntura donde la posibilidad de un gobierno libertario gobernando los destinos del país parecía, en sus épocas de máximo esplendor político, un escenario de ciencia ficción.

Esta lectura compartida del presente es el pegamento que Alak busca utilizar para unificar voluntades detrás de una propuesta de gestión peronista sólida y experimentada para la Provincia.

(Nota de redacción: La información disponible no precisa los términos exactos de los acuerdos electorales a futuro conversados en el encuentro, pero la magnitud de la convocatoria deja en evidencia el claro objetivo de posicionamiento del intendente platense).

Nombres pesados

La lista de asistentes a la casa de Meckievi es un verdadero mapa del poder justicialista de las últimas décadas. Entre los invitados más destacados figuró Baldomero 'Cacho' Álvarez, el histórico exintendente de Avellaneda. La presencia de Álvarez no es un dato menor; representa la conexión con la poderosa Tercera Sección electoral (el corazón del Conurbano bonaerense) y aporta su vasta experiencia en la gestión pública, recordando su paso por el estratégico Ministerio de Desarrollo Social durante la gobernación de Daniel Scioli.

Otro de los nombres que resonó con fuerza fue el de Federico Scarabino (ex intendente de Quilemes). Su figura evoca uno de los momentos institucionales más delicados de la historia política reciente de la provincia.

Scarabino ocupó la presidencia del Senado bonaerense en el año 2010, debiendo asumir ese rol crucial tras el trágico accidente cerebrovascular (ACV) que sufriera el entonces vicegobernador y líder matancero, Alberto Balestrini (La Matanza).

La presencia de un dirigente de la talla institucional de Scarabino le otorga a la mesa de Alak un volumen de experiencia legislativa y contención política invaluable.

El interior profundo: Quinta y Cuarta presentes

El armado de un proyecto a gobernador exige, ineludiblemente, extender los tentáculos más allá del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Por eso, la fuerte presencia de dirigentes del interior provincial fue uno de los ejes del encuentro en Dolores.

La Quinta Sección electoral, que abarca la costa atlántica y distritos clave del centro y este bonaerense, estuvo fuertemente representada. Se destacó la participación de Juan Garivoto, un armador histórico de la región.

El nombre de Garivoto cobró especial relevancia reciente por haber sido uno de los puntales de la lista del exintendente Gustavo Pulti en la interna peronista de Mar del Plata; una nómina que finalmente cayó derrotada frente a la estructura de La Cámpora encabezada por Fernanda Raverta.

La presencia del líder de "La Diputadora" de los noventa junto a Alak puede leerse como una señal de reagrupamiento de los sectores del peronismo tradicional frente al avance de las orgánicas kirchneristas en los territorios. Juan Garivoto es un duro entre los duros, que manejó con mano de hierro la Cámara de Diputados de PBA junto a Osvaldo Mércuri durante más de una década.

A él se sumó Tomas Hogan, otro histórico referente de la Quinta Sección y exdiputado provincial, consolidando el músculo político de la región costera en el esquema alakista. Asimismo, la Cuarta Sección electoral (noroeste de la Provincia) tuvo su voz a través de Mirtha Cure, exdiputada oriunda de la ciudad de Junín, demostrando que la convocatoria del intendente de La Plata buscó una representatividad geográfica amplia y transversal.

La sorpresa renovadora: el factor Lissalde

Si bien la reunión tuvo un fuerte componente de "vieja guardia", la política bonaerense siempre guarda espacio para las sorpresas y los puentes generacionales y de facciones. En este sentido, la nota disruptiva de la jornada la dio la presencia del actual diputado provincial Ricardo Lissalde.

Lissalde es un dirigente netamente referenciado en el massismo (Frente Renovador). Su asistencia a la cumbre en Dolores es un mensaje potente para el ecosistema de Unión por la Patria. Que un legislador en funciones, alineado con Sergio Massa, se siente en la mesa del armado político de Julio Alak, demuestra la capacidad del intendente platense para tender puentes no solo con los dirigentes retirados de la primera línea, sino también con los espacios de poder activo en la actual Legislatura bonaerense.

La excusa institucional: convenios y gestión territorial

En la política bonaerense, las grandes jugadas de ajedrez partidario suelen estar acompañadas de una cobertura institucional de gestión. El desembarco de Julio Alak en la Quinta Sección tuvo como marco formal una actividad oficial en la municipalidad local junto al actual intendente de Dolores, Juan Pablo García.

Ambos mandatarios comunales aprovecharon la jornada para firmar dos convenios de cooperación institucional. Estos acuerdos tienen un objetivo claro: promover el turismo social y desarrollar propuestas educativas y recreativas que beneficien a los habitantes de ambos distritos.

Las iniciativas pactadas entre La Plata y Dolores buscan ampliar el acceso de los vecinos a experiencias culturales, recreativas y educativas, todo ello coordinado a través de programas conjuntos entre las dos administraciones. Además, contemplan una serie de beneficios directos para diversas instituciones intermedias y la organización de actividades compartidas.

Este tipo de convenios intermunicipales le permiten a Alak mostrarse activo, con capacidad de gestión más allá de los límites de la ciudad capital, y proyectar una imagen de estadista provincial preocupado por la integración de los distritos del interior. Es la simbiosis perfecta entre la gestión ejecutiva y la construcción política pura: mientras se firman acuerdos para el desarrollo del turismo social, en las sombras de las casas históricas del peronismo, se empieza a trazar el mapa electoral de la provincia de Buenos Aires que se viene.

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