martes 24 de marzo de 2026 - Edición Nº5474

Información General | 24 Mar

Cuarto aumento consecutivo

Inflación sin freno: la nafta volvió a subir en La Plata y el litro premium roza los $2.300

10:45 |Las estaciones de servicio platenses actualizaron sus pizarras con incrementos de hasta un 5%, empujados por el salto del barril de Brent y la fuerte tensión en Medio Oriente. Se trata del cuarto ajuste en apenas catorce días, una dinámica que recalienta la inflación de marzo y encarece críticamente la cadena logística regional.


Las estaciones de servicio de La Plata volvieron a amanecer este martes con un escenario que, por repetido, no deja de generar alarma entre los vecinos y el sector productivo: las pizarras de precios fueron remarcadas nuevamente. Este nuevo ajuste consolida el cuarto aumento en apenas dos semanas, delineando una seguidilla implacable que no da respiro a los automovilistas y que amenaza con desestabilizar por completo las proyecciones económicas del mes.

Según un relevamiento exhaustivo realizado en los surtidores de distintos barrios de la ciudad capital de la provincia de Buenos Aires, los incrementos oscilaron en la mayoría de los casos entre el 1% y el 5%. Estas variaciones no fueron uniformes, sino que dependieron estrictamente de la estrategia comercial de cada petrolera y del tipo de combustible despachado. La actualización llega apenas un puñado de días después del último ajuste, lo que convierte a marzo en un mes signado por la volatilidad y las subas constantes en los surtidores.

El impacto de este fenómeno trasciende el surtidor. La suba de los combustibles presiona de manera directa la inflación de marzo, complicando severamente los planes del Gobierno nacional y provincial para contener el índice de precios al consumidor (IPC). El combustible es un "precio ancla" en la economía argentina; su encarecimiento impacta de lleno en los costos de transporte, fletes y logística. Esto genera un efecto dominó que se traslada inevitablemente a los precios de los bienes de consumo masivo, alimentos y servicios en La Plata y toda la región del Gran La Plata.

La realidad de las pizarras marca un hito psicológico y económico: el precio de los combustibles de mayor octanaje en la región ya supera con creces la barrera de los $2.000 por litro. El detalle por petrolera muestra cómo se reconfiguró el mapa de precios en la ciudad este martes:

En las estaciones YPF, la petrolera de bandera que suele marcar el pulso del mercado, el impacto fue contundente. La Nafta Súper pasó de $1.845 a $1.929, lo que representa una suba de $84 (4,55%). Por su parte, la línea premium Infinia saltó de $2.036 a $2.112 (un alza del 3,73%). El golpe más duro en esta bandera se lo llevó la matriz productiva que utiliza Infinia Diesel, que trepó de $2.075 a $2.180, un incremento de $105 que equivale a un 5,06%, el porcentaje más alto registrado en esta ronda de aumentos.

Por el lado de Shell, la estrategia pareció ser más conservadora en las naftas pero sostenida en sus productos premium. La Nafta Súper tuvo un ajuste mínimo del 0,46%, pasando de $1.952 a $1.961 ($9 de diferencia). Sin embargo, la V-Power nafta escaló de $2.170 a $2.229 (un 2,72% más, o $59), y el V-Power diesel subió a $2.272 (1,47%).

Las banderas Puma y Axion acompañaron la tendencia alcista con números similares. En Puma, la Nafta Súper se ubicó en $1.929 (1,85% de incremento), mientras que la Max Premium alcanzó los $2.146. El Ion Diesel de esta marca trepó a $2.192. Paralelamente, en Axion, la Nafta Súper subió un 3,63% hasta llegar a los $1.968, y su producto estrella, la Quantium nafta, escaló a $2.170 (un salto del 3,38%).

¿A qué responde esta dinámica asfixiante? El escenario local está íntimamente atado a factores geopolíticos y macroeconómicos externos que escapan al control gubernamental. En los últimos días, la suba del petróleo a nivel internacional se convirtió en el principal motor de estos ajustes. Impulsado por una escalada en la tensión en Medio Oriente, el mercado global reaccionó al alza, llevando el barril de crudo Brent a superar la barrera psicológica de los 100 dólares por primera vez desde el año 2022.

Esta presión internacional "importa" inflación a la Argentina, obligando a las refinerías a ajustar sus valores de venta al público para no quedar descalzadas frente a los costos de importación de energía y crudo. El resultado es un marzo caliente en los surtidores de La Plata, donde los vecinos ven cómo llenar el tanque se convierte, semana a semana, en un verdadero lujo, mientras la cadena de valor regional entra en estado de alerta máxima por el aumento de sus costos operativos.

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