El peronismo de la provincia de Buenos Aires comenzó a delinear una reforma electoral de fondo con la mira puesta en las elecciones de 2027. El borrador, que aún no fue oficializado, incluye cambios estructurales que buscarán discutir con la oposición en los próximos meses.
El objetivo político es claro: sostener el control del territorio bonaerense y ordenar la competencia interna para evitar fugas de votos en la elección general.
Aunque el vínculo con Axel Kicillof no atraviesa su mejor momento, dentro del espacio dan por hecho que el gobernador avanzará con el desdoblamiento electoral en el corto plazo.
Uno de los ejes más relevantes del proyecto es la eliminación de la figura del vicegobernador en las PASO. El esquema permitiría que:
La iniciativa busca evitar antecedentes como el de 2015, cuando Julián Domínguez y Fernando Espinoza perdieron la interna y luego el candidato Aníbal Fernández fue derrotado por María Eugenia Vidal.
Otro de los pilares del borrador es desvincular completamente la elección provincial de la nacional. Esto implicaría un cronograma escalonado:
Desde el peronismo sostienen que este esquema permitiría definir una estrategia nacional en base al resultado provincial.
Sin embargo, el planteo ya genera resistencias. Sectores cercanos a Kicillof advierten que esta lógica podría dejar aislado al gobernador en una eventual carrera presidencial.
Incluso, según el borrador, el mandatario definiría su candidatura nacional recién después de la elección provincial, con un nuevo gobernador ya electo.
El tercer eje del proyecto introduce un cambio sensible: no habría PASO en municipios donde haya consenso para un candidato único.
La medida apunta a:
Pero no todos están de acuerdo. Dirigentes del conurbano alertan que esto podría debilitar la participación de las bases y reducir la movilización política.
“Se corre el riesgo de cortar los vasos comunicantes con la militancia”, advierten desde sectores críticos.
La implementación de estos cambios implicaría un cronograma extremadamente ajustado, ya que deberían resolverse:
Todo antes de la elección presidencial.
Por ese motivo, ya circula la posibilidad de adelantar las elecciones generales provinciales a mayo, aunque aún no hay definiciones oficiales.