Lo que comenzó como un proceso judicial en Brasil por presuntos gestos racistas terminó convirtiéndose en un campo de batalla político dentro de la Argentina.
La liberación de la abogada Agostina Páez, quien se encontraba detenida en Río de Janeiro, desató una feroz interna pública entre la diputada nacional Marcela Pagano y el titular del la cancileria, Pablo Quirno.
La mecha se encendió cuando el canciller Quirno publicó en sus redes sociales un escueto "Hechos, no palabras", acompañando una noticia sobre el regreso de Páez y destacando la intervención consular.
La respuesta de Pagano fue inmediata y lapidaria:
"¡Cara rota! ¡Sinvergüenza! Abandonaste a esta compatriota y a su familia", disparó la legisladora, acusando a la diplomacia oficial de inacción y de adjudicarse "falsas victorias".
Pagano reveló que la resolución del caso no provino de los canales formales del Ejecutivo, sino de lo que denominó "diplomacia parlamentaria".
Según su relato, ella misma debió intervenir en la causa presentándose como fiadora solidaria de Páez ante la justicia brasileña, garantizando así su regreso al país.
Cara rota! Sinvergüenza! Abandonaste a esta compatriota y a su familia! Soy testigo una vez de cómo abandonan a los argentinos en el exterior porque me tocó otra vez intervenir. Gracias una vez más a la diplomacia parlamentaria y sobre todo nobleza obliga, al ex presidente… https://t.co/nURSvPVZTV
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) March 24, 2026
El dato que más ruido hizo en el arco político fue el agradecimiento explícito de Pagano al expresidente Alberto Fernández.
La diputada aseguró que el exmandatario se involucró en la gestión "desde el día 1, sin foto, sin conocerla y sin arrogarse victorias", destacando que en temas de "argentinidad" se deben dejar de lado las diferencias ideológicas.

Más allá del ruido político, la clave jurídica del caso estuvo en la labor de la letrada Carla Junqueira.
La defensa logró que la justicia brasileña, bajo la órbita del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, autorizara el regreso de Páez a la Argentina tras la primera audiencia.
En ese contexto donde el consulado ofreció garantías de que la joven se sometería al proceso desde su país de origen.
Para Pagano, el caso de Agostina Páez es un testimonio de cómo el Gobierno actual "abandona a los argentinos en el exterior", una crítica que resuena con especial fuerza al provenir de una legisladora que integra el bloque oficialista.
Y nuevamente Marcela, que en los últimos meses viene separandose del accionar del gobierno nacional, deja evidencia grietas en la gestión de la política exterior.