Una filtración de chats judiciales ha puesto al descubierto una trama de corrupción, sobres con dinero en efectivo y persecución gremial en el corazón de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Los mensajes, que forman parte de la instrucción llevada adelante por el juez Luis Antonio Armella y la fiscal Cecilia Incardona, señalan un presunto esquema de retornos y presiones coordinado por el tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, y ejecutado por el director nacional de arbitraje, Federico Beligoy.
De acuerdo a las pericias tecnológicas, el 20 de marzo de 2021 quedó registrada una secuencia que la Justicia considera "clave".
A las 11:30 de la mañana, un contacto agendado como "Tovi II" (atribuido a Toviggino) le dio una orden directa a Juan Pablo Beacon, entonces su mano derecha:
"Tenelos con vos. Están a nombre de Beligoy acordate".
La investigación sugiere que el trasfondo de estos pagos era el conflicto con el sindicato SADRA, liderado por Guillermo Marconi.
En los chats, Beacon y Toviggino discutían estrategias para eludir las cautelares judiciales que obligaban a la AFA a incluir árbitros de dicho gremio, a quienes la cúpula de Viamonte consideraba opositores.
La táctica consistía en una simulación de cumplimiento judicial: designar a "cuatro boludos por mes" del SADRA para evitar sanciones, mientras el resto de las plazas eran otorgadas discrecionalmente.
"Fede (Beligoy) los puso a todos... tampoco que se mal acostumbren", escribió Beacon al día siguiente. Ante esto, Marconi fue tajante en sus declaraciones a Clarín:
"Beligoy tiene obediencia debida con Toviggino. Él es el encargado de designar a dedo".
La trama de influencias también habría alcanzado al periodismo deportivo. La causa investiga pagos mensuales de entre $40.000 y $50.000 (valores de 2020-2021) realizados por la empresa Malte SRL, vinculada a Toviggino, al periodista Pablo Carroza.
Según la hipótesis judicial, estos fondos habrían tenido como objetivo financiar una narrativa favorable a la gestión de la AFA y, paralelamente, exponer al árbitro Nicolás Jara (hoy bajo la lupa por el escándalo de las apuestas ilegales).
La Justicia busca determinar si estos pagos constituyeron una operación de prensa para limpiar la imagen de la dirigencia mientras se atacaba a voces críticas.
