El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de marzo de 2026 confirmó un escenario de retroceso gradual pero sostenido para la administración nacional.
Tras las caídas de enero y febrero, el indicador profundizó su tendencia negativa, dejando un promedio de 2,43 puntos, la marca más baja desde el inicio del mandato de Javier Milei.
Aunque el nivel se mantiene en rangos similares a los de la gestión de Mauricio Macri en periodos equivalentes, la acumulación de tres meses en baja enciende las alarmas en la Casa Rosada.
Uno de los datos más disruptivos del informe es el comportamiento del segmento de 18 a 29 años.
Históricamente el "motor" del apoyo al actual Gobierno, este grupo sufrió una estrepitosa caída del 25,8% en su confianza, ubicándose en 2,22 puntos.
Por primera vez en meses, el liderazgo del apoyo se desplazó hacia el segmento de 30 a 49 años, que mostró una suba del 9,4%.
En paralelo, la brecha de género alcanzó una distancia de 0,67 puntos, una de las más marcadas de los últimos registros:
Hombres: 2,60 puntos de confianza.
Mujeres: 1,93 puntos de confianza.

En términos territoriales, el Conurbano bonaerense se consolida como el epicentro del descontento. Mientras que el interior del país todavía sostiene niveles de 2,52 puntos, en el Gran Buenos Aires la confianza se desplomó un 5,9%, cayendo a apenas 1,92 puntos.
Esta debilidad en el principal distrito electoral del país pone a prueba la solidez territorial del oficialismo de cara a futuros desafíos legislativos.
La confianza sigue estando directamente atada a la percepción del bolsillo. El informe revela una brecha extrema: entre quienes creen que la economía mejorará, la confianza vuela hasta los 4,18 puntos. Sin embargo, entre los pesimistas, el índice se derrumba a un marginal 0,50.
A pesar de que indicadores como la Eficiencia mostraron una leve mejora (+3,9%) y la Honestidad sigue siendo el atributo mejor valorado (2,73 puntos).
La evaluación general de la gestión sufrió un golpe del 9,2%, evidenciando que el margen de espera de la sociedad comienza a mostrar signos de agotamiento frente al rumbo económico.
