La histórica calle Nueva York vuelve a ser el centro de una disputa que trasciende lo edilicio para convertirse en un reclamo por dignidad laboral.
Vecinos del barrio se presentaron ante las autoridades municipales para exigir el cumplimiento de un acuerdo previo: que la empresa a cargo de las obras de infraestructura contrate mano de obra local.
Según los manifestantes, el intendente Fabián Cagliardi se había comprometido a gestionar estos puestos una vez presentado el listado de interesados, requisito que los vecinos ya cumplieron.
Sin embargo, el encuentro lejos estuvo de traer soluciones. Los vecinos denunciaron una "negativa rotunda" y un intento del jefe comunal por desligarse de la responsabilidad política.
Promesa incumplida: Los vecinos aseguran que Cagliardi retrocedió en su palabra de actuar como nexo con la empresa constructora.
La respuesta oficial: «El intendente expresó que los puestos de trabajo dependen de la empresa, desligándose de todo compromiso», manifestaron los damnificados tras la reunión.
Falta de mediación: El reclamo subraya que, al tratarse de obras financiadas con recursos públicos provinciales, el municipio debería garantizar que el beneficio económico impacte directamente en los habitantes del distrito.
Más allá del conflicto laboral, lo que generó un fuerte repudio en redes sociales fue la actitud de Cagliardi al notar que la reunión estaba siendo registrada por un teléfono celular.
En una secuencia que se viralizó rápidamente, se observa al intendente visiblemente molesto e intentando frenar la grabación.
"Lo peor que podés hacer es filmar, la verdad te digo", se escucha decir al mandatario en un tono que los vecinos calificaron como desobligante y alejado del respeto democrático.
Esta reacción ha sido interpretada por los asambleístas de la Nueva York como un síntoma de una gestión que se siente amenazada por la transparencia y la mirada crítica de la ciudadanía.