El presente de Estudiantes de La Plata atraviesa uno de sus momentos más delicados en los últimos años. La FIFA decidió inhibir al club por una deuda con Inter Miami vinculada al pase de Facundo Farías, lo que le impide incorporar jugadores en el próximo mercado de pases.
Según consta en el expediente, el club solo abonó una de las seis cuotas acordadas por el 70% del futbolista, en una operación impulsada en su momento por el empresario Foster Gillett. El monto restante ronda los U$S 6 millones, una cifra que agrava el déficit financiero de la institución.
La llegada de Farías a comienzos de 2025 se dio en el marco de un ambicioso proyecto económico encabezado por Juan Sebastián Verón, que incluía inversiones millonarias para reforzar el plantel y mejorar la infraestructura. Sin embargo, ese plan nunca se concretó formalmente.
El vínculo entre la dirigencia del club y el Grupo Gillett se deterioró con el paso de los meses. Aunque el empresario había prometido financiar parte de las operaciones, ese dinero nunca llegó en los términos esperados.
A esto se suma un préstamo de U$S 9.700.000 que Gillett otorgó a Estudiantes para afrontar el mercado de pases. Hoy, el empresario exige la devolución inmediata del dinero y avanza en una demanda por “daños y perjuicios”.
Desde su entorno aseguran que el acuerdo incluía el compromiso de aprobar la inversión en Comisión Directiva y llevarla a una Asamblea de socios, algo que nunca ocurrió. Esa falta de respaldo institucional terminó de romper la relación.
Mientras tanto, el club debió recurrir a créditos para cubrir gastos corrientes y compromisos con futbolistas y otras entidades.
El escándalo no se limita a lo deportivo y económico. La Justicia avanza en una causa por presunto lavado de dinero que involucra a Gillett y su socio Guillermo Tofoni.
La investigación, iniciada por el fiscal Guillermo Marijuan, analiza movimientos en el mercado de pases por alrededor de U$S 30 millones, incluyendo operaciones de futbolistas como Cristián Medina, Rodrigo Villagra y Ezequiel Piovi.
Uno de los puntos más sensibles es el presunto entramado financiero entre Argentina, Uruguay y Europa, que genera dudas sobre el origen de los fondos. En ese contexto, se pidió levantar el secreto fiscal y bancario de los involucrados y de los clubes implicados.
Para Estudiantes, este frente judicial suma incertidumbre a una situación ya crítica, que podría tener consecuencias deportivas e institucionales en el corto plazo.