El viaje de Axel Kicillof a Uruguay se dio en un momento de fuerte protagonismo político, tanto por su proyección regional como por el desenlace de la causa YPF en los tribunales de Estados Unidos.
Junto a Carlos Bianco (Gobierno) y Andrés Larroque (Desarrollo a la Comunidad), el gobernador buscó consolidar lazos con los principales referentes del progresismo en el Cono Sur.
Durante su exposición en el IV Encuentro "Hay Otra Esperanza", organizado por la Red Futuro, Kicillof fue enfático al señalar que la respuesta del campo popular ante la incertidumbre global debe ser la construcción de un bloque internacional que enfrente a la "ultraderecha".
Para el mandatario, la unidad latinoamericana es el punto de partida indispensable para diseñar políticas que garanticen el bienestar de los pueblos.
Kicillof se reunió con el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, y con el influyente ministro de Hacienda brasileño, Fernando Haddad, para ampliar el trabajo regional.
Mientras se encontraba en suelo uruguayo, se conoció que la justicia norteamericana revocó el fallo de primera instancia. La Cámara de Apelaciones confirmó, además, que la petrolera estatal fue correctamente exculpada de responsabilidad.
Kicillof cuestionó duramente al Presidente por haber utilizado la causa judicial con fines electorales. "Era muy malo que el presidente, para insultarme a mí, se dedicara a darle la razón a quienes estaban atacando a Argentina", afirmó el gobernador.
Para el gobernador bonaerense, el fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York representa la validación de la línea de defensa que el país sostuvo desde el inicio del proceso de estatización.
Kicillof ironizó sobre la "tasa Kicillof" que el Ejecutivo nacional pretendía cobrar y exigió autocrítica a quienes, según sus palabras, dañaron la defensa argentina al avalar los argumentos del fondo Burford.
Este espaldarazo judicial no solo alivia las finanzas nacionales, sino que fortalece la narrativa del gobernador de cara a sus desafíos políticos venideros, posicionando la gestión de la soberanía energética como un pilar de su propuesta de construcción política internacional.