Racing Club volvió a dar un paso fundamental en la consolidación de su identidad y su vínculo con la historia argentina.
Al cumplirse 50 años del inicio de la dictadura genocida, la institución decidió honrar la figura de Juan Domingo "Bocha" Plaza, un hincha fanático que llevó los colores académicos desde su infancia en La Plata hasta su desaparición forzada.
Plaza se suma así a la lista de los primeros 46 socios que fueron homenajeados originalmente el 7 de diciembre de 2021.
La distinción de Socio Eterno busca reparar el vínculo administrativo y afectivo que la violencia estatal intentó cortar, dejando claro que, para la Academia, sus socios están presentes "ahora y siempre".
“Es una alegría muy grande que Racing lo homenajee a 50 años del comienzo de la dictadura genocida”, dijo María del Carmen, hermana del Bocha.
En ese instante, lo que se abrió no fue el techo y sí el piso, como para que quedara claro cuáles son los cimientos que sustentan a un club.
¿Quién fue el "Bocha" Plaza?
Nació el 24 de junio de 1946, desarrolló un fuerte arraigo con La Plata desde 1962. Su amor por Racing fue una herencia de su familia materna. Fue un Sociólogo y trabajador del Banco Río, pero con un importante rol en la militancia.
Comprometido militante peronista. Curiosamente, era sobrino del ex arzobispo platense Antonio Plaza, figura de peso en la Iglesia de aquella época. Es hermano de Jesús "Tito" Plaza, reconocido abogado, periodista y Ciudadano Ilustre de La Plata.

La jornada en el Cilindro de Avellaneda reunió a gran parte del círculo íntimo de Plaza. Su hermana, María del Carmen Plaza, fue la encargada de cerrar el acto con palabras que conmovieron a los presentes:
“Compañero Bocha Plaza, presente, ahora y siempre”. Entre los asistentes estuvieron sus hermanos Santiago “Coco” Plaza, Luis y Jesús, además de sus sobrinos y el secretario de Derechos Humanos de Avellaneda, Claudio Yacoy.
El dirigente Diego Bartalotta enfatizó que estas acciones no son opcionales para el club, sino una responsabilidad institucional: "Es fundamental el rol de la institución para mantener viva la historia de sus socios".
Con esta incorporación, el "Bocha" ya no es solo un recuerdo en una fotografía, sino un socio activo en la memoria colectiva de Racing, ocupando su lugar en el universo académico para toda la eternidad.