El peronismo de Lanús oficializó su nueva conducción en un encuentro que combinó la rosca territorial con una fuerte impronta ideológica. Julián Álvarez, quien lidera el proceso de renovación en el distrito.
Formalizó la estructura que integrará a los diversos sectores del movimiento de cara a los desafíos electorales de los próximos años.
Durante su discurso, el intendente no ahorró críticas al escenario nacional, calificando al modelo vigente como uno de "entrega del patrimonio".
Sin embargo, el eje central de su intervención fue la defensa de Cristina Fernández de Kirchner. Álvarez fue tajante al definir la situación de la exmandataria como una "responsabilidad histórica" para el militante peronista.
Entre los ejes destacados del acto en Lanús se formalizó el cuerpo de congresales, secretarios y vocales que conducirán el PJ local durante el próximo período.
Álvarez cerró su alocución con una frase que resume el sentir del sector: "No hay Argentina sin peronismo. No hay peronismo sin Cristina".
El jefe comunal consideró que la ex presidenta se encuentra "secuestrada en su domicilio por la mafia judicial y el poder económico", exigiendo su libertad inmediata.
El objetivo planteado es fortalecer la estructura para ofrecer una respuesta política que termine con la "cruel desigualdad" actual.
La proclamación de autoridades en Lanús se inscribe en un movimiento más amplio de normalización de las estructuras partidarias en el conurbano bonaerense.
Para Álvarez, fortalecer el PJ local es el paso previo indispensable para disputar el sentido político en un distrito que considera clave para la reconstrucción del campo nacional y popular.
Con este acto, el intendente de Lanús reafirma su pertenencia al núcleo duro del kirchnerismo y posiciona al municipio como uno de los bastiones de resistencia y propuesta frente a las políticas de ajuste nacional, apostando a la unidad orgánica del partido como herramienta de transformación.