A partir de este miércoles, los usuarios del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se enfrentarán a mayores tiempos de espera y paradas más congestionadas.
Las cámaras empresarias del sector anunciaron una reducción generalizada en la frecuencia de los servicios, argumentando que el incesante incremento en el precio de los combustibles volvió insostenible la operación habitual.
El comunicado lleva la firma de las principales entidades del transporte, incluyendo la CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA. El impacto será masivo, ya que la medida alcanza al Grupo DOTA, operador responsable de trasladar a casi el 35% de los pasajeros diarios en la región.
Según explicaron las firmas, el aumento "intempestivo" del gasoil no ha sido compensado con una actualización en los ingresos (subsidios o tarifas), lo que generó un desequilibrio financiero que les impide costear el combustible necesario para la flota completa.
La reducción de unidades en la calle se sentirá con especial fuerza en los horarios de mayor demanda. Desde el sector advierten que esta es una "medida forzada" ante la falta de respuestas de los organismos competentes a sus reiterados reclamos.
Más allá de las demoras inmediatas, el documento de las cámaras lanza una advertencia sombría sobre el futuro del servicio. Afirman que, sin una intervención urgente del Estado para reconocer los nuevos costos operativos, la operatividad total del sistema de transporte podría verse comprometida en el corto plazo.
El contundente escrito reza de la siguiente manera:
Empresas de colectivos anuncian recorte de servicios por el fuerte incremento del combustible
Las empresas de transporte público de Jurisdicción nacional y provincial del AMBA informan que, debido al aumento intempestivo del gasoil y la falta de reconocimiento de ese incremento de costos por parte de las autoridades, se verán obligadas, a partir de este miércoles 1 de abril de 2026, a reducir la frecuencia de los servicios.
La medida responde a la imposibilidad de sostener los niveles habituales de prestación en el actual contexto, con los ingresos actuales, y a la falta de reacción de las autoridades, pese a los oportunos reclamos que les fueron formulados.
Lamentamos los inconvenientes ocasionados y solicitamos comprensión a los usuarios. Asimismo, reiteramos el urgente pedido a las autoridades para que se adopten medidas que permitan garantizar la normal prestación del servicio, cuya operación se encuentra en serio riesgo.