Lo que pudo haber sido una tragedia de magnitudes mayores terminó siendo un "milagro" con heridos leves.
El ómnibus de larga distancia, que formaba parte de la flota que trasladaba a los hinchas de Chaco For Ever tras su compromiso en el sur del Gran Buenos Aires, intentó cruzar por un puente cuya altura no era apta para el porte del vehículo.
El impacto contra la estructura de hormigón provocó la rotura de cristales y daños en la parte superior del micro, causando cortes y golpes en varios de los pasajeros.
Si bien la situación generó pánico inicial, los servicios de emergencia confirmaron que las heridas no revisten gravedad.
Sin embargo, el contingente quedó varado en la zona, ya que el transporte sufrió daños estructurales que le impiden continuar el largo viaje de regreso hacia la provincia de Chaco.
Los hinchas señalaron que las patrullas de la Policía Bonaerense que guiaban a los micros indicaron un recorrido que incluía el paso por el puente de baja altura.
Por el siniestro se registraron personas con cortes producidos por el estallido de los vidrios, pero todos fueron asistidos en el lugar y se encuentran fuera de peligro. El micro quedó inutilizado, dejando a decenas de simpatizantes a la espera de un trasbordo o auxilio mecánico para poder retomar la ruta.
Este tipo de incidentes vuelve a poner bajo la lupa la planificación de los operativos de seguridad en el traslado de hinchadas visitantes (o neutrales).
El desconocimiento del terreno por parte de los choferes, sumado a una presunta guía deficiente por parte de las fuerzas de seguridad locales, transformó un operativo de rutina en un accidente evitable.
Desde la dirigencia del club chaqueño y las agrupaciones de hinchas se espera un descargo sobre la logística del traslado, mientras los fanáticos intentaron resolver cómo completar los más de 1.000 kilómetros que los separan de Resistencia tras el mal momento vivido en la provincia de Buenos Aires.