Lo que comenzó como una relación de confianza entre un ídolo popular y un comercio emblemático de Tandil, terminó en una batalla judicial que sacude a la ciudad serrana.
Carlos Fernando Navarro Montoya, el histórico ex arquero de Boca Juniors, fue denunciado por una presunta estafa millonaria en un prestigioso restaurante de la zona, donde concurría diariamente durante su etapa como director técnico del Club Santamarina.
Según el relato de los damnificados, el "Mono" Navarro Montoya habría acumulado una deuda cercana a los 10 millones de pesos.
Los propietarios del local sostienen que el ex futbolista y su cuerpo técnico almorzaron y cenaron durante casi un año sin abonar las consumiciones, bajo la promesa de un pago futuro que nunca llegó.
👉 "Estuvo un año comiendo de arriba. Primero nos dijo que pagaría después y pidió confianza; luego sostuvo que sería el club quien asumiría los gastos", detalló uno de los responsables del establecimiento, visiblemente afectado por el impacto económico en su negocio.
La situación pasó de la tolerancia a la vía legal. En las próximas horas, el abogado Ignacio Barrios radicará una denuncia penal formal por el delito de estafa contra el ex deportista.
La querella asegura contar con un arsenal de pruebas que complican la situación de Navarro Montoya.
Entre los elementos que se presentarán ante la Justicia de Tandil, figuran los tickets de consumo donde consta la fecha, el monto y, fundamentalmente, la firma del propio Navarro Montoya al pie de cada comprobante.
Además, el restaurante puso a disposición las grabaciones de las cámaras de vigilancia y testimonios de empleados que acreditan las visitas sistemáticas del ex DT.


El conflicto estalla meses después de que el "Mono" dejara su cargo en el conjunto tandilense.
Su ciclo deportivo en el Aurinegro fue breve y con resultados magros: dirigió apenas siete partidos oficiales, logrando una sola victoria, cuatro empates y dos derrotas antes de su salida en abril de 2025.
Sin embargo, el "rojo" que dejó en las finanzas del restaurante parece ser más profundo que el que dejó en la tabla de posiciones. Desde el Club Santamarina aún no han emitido un comunicado oficial aclarando si existía un acuerdo previo para costear la alimentación del cuerpo técnico o si se trata de un compromiso personal del ex arquero.
Para los comerciantes de Tandil, este caso toca una fibra sensible: la seguridad jurídica y el respeto hacia los negocios locales, especialmente cuando se trata de figuras públicas que utilizan su prestigio para obtener beneficios que luego no honran.
