miércoles 8 de abril de 2026 - Edición Nº5513

Política | 8 Apr

El lockout del mal servicio

Transportistas exigen boletos a $2.500 mientras dejan a los pasajeros a pie

10:36 |Bajo la lluvia en el AMBA y con despidos en Junín, el transporte en la Provincia entra en colapso. Mientras las cámaras empresarias amenazan con un paro total y piden aumentos de hasta el 127%, los usuarios enfrentan esperas eternas por unidades que se caen a pedazos. La gestión de Alak advierte sanciones.


El sistema de transporte público en la Provincia de Buenos Aires ha dejado de ser un servicio para convertirse en un calvario cotidiano.

En ciudades como La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca, la escena se repite: paradas desbordadas de pasajeros que aguardan bajo las inclemencias del tiempo unidades que nunca llegan o que circulan con frecuencias reducidas por decisión unilateral de las empresas.

Mientras los directivos de las cámaras, como Marcelo Pasciuto de Cetuba (Grupo Dota), califican la situación de "inviable" y amenazan con una parálisis total para este miércoles, el ciudadano de a pie es el único rehén. Las empresas reclaman que el Gobierno no giró el 60% de los subsidios y que el combustible es impagable, pero la contraprestación es, por decir lo menos, deficiente.

El cinismo del aumento: pagar más por viajar peor

Resulta paradójico, e incluso provocador, que en medio de un servicio degradado, las cámaras empresarias exijan tarifas que rozan el absurdo.

En Mar del Plata, pretenden llevar el boleto por encima de los $2.500, mientras que el trayecto que une Bahía Blanca con Punta Alta ya sufrió un hachazo del 127% avalado por la Provincia, llevando el pasaje a $4.190.

¿Cuál es la mejora que justifica este impacto en el bolsillo del trabajador? Ninguna. El parque automotor está envejecido y las frecuencias se recortan "por izquierda", sin previo aviso, dejando a miles de bonaerenses varados.

En Junín, la crisis ya derivó en conflicto gremial: un despido intempestivo paralizó las cuatro líneas de la ciudad.

La respuesta oficial y el ultimátum de las empresas

En La Plata, la gestión de Julio Alak decidió pasar a la ofensiva. Ante la reducción arbitraria del servicio, el municipio anunció que multará a las empresas, recordando que el transporte es un servicio público esencial y no una variable de ajuste de sus balances financieros.

Por su parte, el sector empresario supedita la salida de los colectivos a que "los bancos den descubierto" y el Gobierno libere fondos. Es un esquema de extorsión donde el combustible y la paritaria son la excusa perfecta para ocultar años de falta de inversión genuina.

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