Las autoridades del Hospital Italiano de La Plata comunicaron formalmente que, ante la "compleja situación económica", se ven obligados a desdoblar el pago de los haberes de marzo.
El anuncio cayó como una bomba en el personal de enfermería y el cuerpo médico: solo recibirán una suma fija de $250.000, mientras que el saldo restante queda sujeto a que "ingresen los recursos necesarios", sin fecha cierta de cobro.
Sin embargo, el desfasaje financiero no es el único motivo de bronca en los pasillos de las avenidas 51 y 30. Según pudo confirmar este medio, los empleados atraviesan una situación kafkiana:
la obra social que se les impone por convenio, OSPSA, no es aceptada por el propio Hospital Italiano para la atención de sus trabajadores.
Es decir, quienes sostienen el sistema de salud más importante de la región no pueden atenderse en su lugar de trabajo con su propia cobertura.
👉 "Debido a la compleja situación económica, nos vemos en la necesidad de desdoblar el pago de los sueldos: hoy se acredita una suma fija de $250.000 para todo el personal", reza el frío comunicado de la Gerencia de Personas.
La tensión escaló durante las primeras horas de la mañana de este jueves, cuando los gremios que nuclean al personal de salud comenzaron a organizar una retención de tareas.
La posibilidad de que el hospital quedara funcionando solo con guardias mínimas puso en alerta a la Gerencia, que habría acelerado algunos depósitos para intentar contener el conflicto.
Fuentes internas aseguraron que, si bien el malestar por los salarios es el eje principal, la humillación de no contar con cobertura médica dentro del nosocomio donde prestan servicio fue el detonante de la asamblea.
👉 "Es el colmo: trabajamos acá, nos descuentan para una obra social y cuando tenemos un problema de salud nos dicen que no nos toman el carnet", deslizaron trabajadores indignados.

La situación del Hospital Italiano no es un hecho aislado en el mapa sanitario de Buenos Aires, pero su magnitud y prestigio hacen que el impacto sea doble. L
a decisión de pagar una suma fija igualitaria para todos los escalafones, desde mantenimiento hasta médicos especialistas, borra de un plumazo las jerarquías y deja a la mayoría del personal por debajo de la línea de la pobreza en el inicio del mes.