En medio de un escenario de fuerte polarización política y debate sobre el rol de la industria nacional, el empresario Víctor Fera, dueño de Marolio y Maxiconsumo, difundió un mensaje en redes sociales donde buscó poner el foco en la inversión productiva y la creación de empleo.
El empresario publicó un video grabado en Mendoza, donde supervisa proyectos vinculados a la producción agrícola e industrial de su compañía. Allí destacó la actividad diaria de la empresa y remarcó que el objetivo central del grupo es sostener la generación de puestos de trabajo.
“Hoy me levanté a las cuatro de la mañana. Me tomé un avión a Mendoza a las seis. Llegué a las ocho. Estamos con trabajo como todos los días, porque nosotros producimos fuentes de trabajo”, expresó Fera en un video difundido en la red social X.
La publicación se produjo en un contexto donde distintos sectores empresariales reclaman mejores condiciones de competitividad para la industria argentina, mientras el Gobierno nacional cuestiona los modelos de protección histórica al sector privado.
Horas después del video, el titular de Marolio reforzó su mensaje con una publicación donde insistió en la necesidad de impulsar inversiones productivas y generar oportunidades laborales.
“Así trabajamos todos los días, creando fuentes de riqueza. Se construye trabajando, generando oportunidades y mirando siempre hacia adelante”, sostuvo.
Fera también buscó despegar su postura de cualquier alineamiento partidario. Según afirmó, la política de expansión y generación de empleo de la empresa “no es de ahora” y responde a una estrategia sostenida en el tiempo.
“Va más allá de los colores políticos. Orgullosos de ser argentinos y de invertir”, agregó el empresario.
Las declaraciones aparecieron en un momento de tensión entre el Gobierno nacional y sectores industriales, que advierten sobre dificultades para sostener niveles de competitividad en el mercado interno frente a la apertura económica y la caída del consumo.
Mientras difundía sus mensajes desde Mendoza, la compañía continúa avanzando con uno de sus proyectos más ambiciosos en la provincia de Buenos Aires.
A fines de marzo, el grupo anunció la construcción de un nuevo centro de distribución, una planta de vinagre y un complejo de molinos de trigo en el partido bonaerense de General Rodríguez, a unos 60 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.
Según explicó la empresa, el objetivo del proyecto es fortalecer la producción nacional e integrar procesos industriales para reducir costos.
La iniciativa contempla una estrategia de integración vertical: desde la molienda del trigo hasta la elaboración final de productos derivados como fideos, galletitas y pan rallado.
De acuerdo con la comunicación oficial del grupo empresario, la expansión industrial apunta a mejorar la competitividad y mantener precios accesibles en el mercado interno.
La nueva planta de vinagres producirá variedades de alcohol, vino, manzana y aceto balsámico, con capacidad para abastecer tanto a la estructura interna de la compañía como al mercado nacional.
La firma considera que el control de toda la cadena de valor es clave para reducir costos operativos y limitar el impacto inflacionario sobre los productos finales.
En una declaración previa, Víctor Fera había resumido esa política empresarial con una frase que volvió a circular tras sus publicaciones en redes:
“Marolio es una empresa comprometida con este gran país para que bajen los precios”.
El proyecto industrial en General Rodríguez se consolida así como una de las principales apuestas fabriles recientes del sector alimenticio bonaerense, en un contexto económico marcado por la caída del consumo y la retracción de inversiones privadas.