La miseria del sistema laboral
Se infartó en la fábrica, lo mandaron en un remís trucho y quedó en silla de ruedas: la ART deberá pagar 351 millones
Ayer | En esta nota vas a enterarte del calvario absoluto que vivió un trabajador platense al que dejaron tirado tras sufrir un ataque cardíaco en plena jornada laboral. Te contamos cómo la empresa, para ahorrarse unos mangos, le negó una ambulancia y lo mandó en un auto particular, provocándole daños neurológicos irreversibles. ¿Las aseguradoras están para cuidar a los empleados o para fugar la guita mientras la gente queda postrada de por vida?