miércoles 05 de agosto de 2020 - Edición Nº3420

General | 4 may 2020

Corran por toda la casa a su pareja

Ojo con la falta de sexo en cuarentena: te arruina la salud física y psicológica


La cuarentena cambió las rutinas, se sabe. Para muchas personas el aislamiento social por la pandemia de coronavirus también alteró su vida sexual. En este marco, se abrió un interrogante: ¿qué pasa en los cuerpos y en las psiquis si se deja de tener relaciones sexuales? Dado que la investigación ha demostrado que el tacto es beneficioso para nuestra salud física y mental, el distanciamiento social, los boliches cerrados y la imposibilidad de salidas son un impedimento para lograrlo. También para quienes en este contexto pasan más tiempo de lo normal con sus parejas.

Según una encuesta de NBC News a poco más de 9.000 personas, solo el 24% dijo que el brote de coronavirus había afectado positivamente sus vidas sexuales (28% eran neutrales y 47% dijo que los había afectado negativamente). Los posibles escenarios en el contexto de las relaciones son tres: vivir bajo el mismo techo con la pareja, permanecer en casas separadas y estar sin pareja. La conexión sexual regula el estado de ánimo mediante la liberación de la hormona del bienestar: la oxitocina. Ayuda a estimular el espíritu a través de las endorfinas que elevan el estado de ánimo. Y sin el beneficio de estos estímulos naturales, las personas pueden ser propensas a sentirse más deprimidas. Nunca estuvimos tanto tiempo solos o con otras personas, nos empezamos a mirar de otra manera, tenemos miedo, pánico y bronca, y al mismo tiempo nos bombardean con cosas que al parecer hay que hacer: charlar con amigos, hacer ejercicio, encontrarse con uno mismo y pensar en positivo”, explicó a Infobae Florencia Salort, médica ginecóloga, sexóloga y coordinadora de Extensión Universitaria del servicio de Ginecología del Instituto Universitario del Hospital Italiano.

Si estos períodos de inactividad se extienden demasiado pueden tener un efecto en el cuerpo y en la mente de las personas: varía según la salud o la edad. En el caso de las personas sanas que solo han dejado de tener relaciones sexuales debido a la falta de una pareja sexual o como consecuencia de una elección consciente (y no por alguna otra razón física), podrían experimentar algunos cambios físicos y psíquicos perjudiciales. Pueden comenzar a sentirse más lentos, con menos vitalidad y hambrientos de experiencias sexuales. Dacher Keltner, sociólogo de la Universidad de California en Berkeley, se preocupa por el impacto a largo plazo del distanciamiento social en los solteros que viven solos. Afirma que el tejido de la sociedad se mantiene unido incluso por el contacto físico más pequeño. “El tacto es una condición social tan importante como cualquier otra cosa”, dice. Y agrega: “Reduce el estrés. Hace que las personas confíen unas en otras. Permite la cooperación. Cuando miras a las personas en confinamiento solitario que sufren de privación táctil, ves que pierden la sensación de que alguien les respalda, que son parte de una comunidad y están conectadas con otros". Por otro lado, Beatriz Literat, médica sexóloga clínica y ginecóloga del Departamento de Gineco-Sexo-Estética de Halitus Instituto Médico, sostuvo que la experiencia sexual es “el conjunto de emociones, sensaciones corporales, intenciones y percepciones sobre la otra persona que promueven la activación de sus sentidos y emociones”. "Sentirse validado, seguro, comprendido y el hecho de tener la posibilidad de poder brindar lo mismo a un compañero genera un estado de enorme bienestar. Esto es, en definitiva, lo que beneficia a las personas y activa su sistema inmunológico”, aseguró.

En las mujeres que ingresan a la menopausia, no tener relaciones puede implicar que las paredes vaginales pierdan su grosor y provoquen (en el caso de que alguna vez aparezcan) relaciones sexuales dolorosas. Según la Sociedad Norteamericana de Menopausia, las relaciones sexuales regulares son importantes para la salud vaginal después de la menopausia. Las mujeres mayores que no tienen relaciones sexuales tienen más probabilidades de afinar y resecar los tejidos. En ese sentido, el pene tiene musculatura y con la escasez de las relaciones sexuales se puede generar en ella una atrofia. “El tiempo que tarda en producirse la atrofia es muy propio de cada persona. Para poder ejercitar la sexualidad no hay nada mejor que la automasturbación, el autoconocimiento, el explorar las zonas que nos dan placer y descubrir nuevas también”, dijo Mariana Kersz, psicóloga especialista en terapia de parejas y sexóloga.

 

LOS DETALLES

“El sexo es salud”. Es una frase trillada, pero no por eso deja de ser cierta. La actividad sexual beneficia al cuerpo tanto física como psicológicamente. Y por eso el dejar de hacerlo trae consecuencias que afectan en ambos sentidos a las personas. Cuando tenemos sexo el cerebro libera oxitocina, dopamina y serotonina, todas sustancias que nos dan placer y bienestar. “Una sexualidad satisfactoria supone un beneficio para la salud, por lo tanto es muy importante que los profesionales de la salud promovamos la sexualidad de nuestros pacientes en cualquier etapa de su vida”, afirma Stefanie Redón Fitzl, ginecóloga y sexóloga, citada por el diario Clarín. Varios estudios muestran que en el cuerpo se producen cambios con la ausencia de sexo. Por un lado, advierte Crespi, “dejar de tener relaciones sexuales puede aportar cierta apatía en esta esfera de nuestra vida, por lo tanto, cuanto menos sexo tengamos, menos deseo se despierta”.

 

El sexo mejora las defensas

Una de las consecuencias de la falta de sexo es el aumento del estrés, debido a la no liberación de las sustancias que permiten contrarrestarlo. Esto ocasiona un aumento de la presión sanguínea y del cortisol, hormona que se libera como consecuencia del agobio y la angustia. Y responsable, también, de aumentar el nivel de azúcar en sangre y de suprimir el sistema inmunológico, entre otras funciones. Así el cuerpo queda más expuesto a infecciones, virus, bacterias y hongos. Según una investigación en la Wilkes University (EEUU), gozar del sexo una o dos veces a la semana eleva hasta un 30% los niveles de inmunoglobulina, con lo que aumenta la protección del organismo.

 

Los genitales se debilitan

Los genitales son músculos y hay que ejercitarlos para que funcionen mejor. La falta de sexo puede provocar en los hombres problemas de erección, en las mujeres falta de elasticidad por atrofia en la vagina. “El coito regular protege contra el desarrollo de la disfunción eréctil entre los hombres de 55 a 75 años. Esto puede tener un impacto en la salud general y la calidad de vida”, concluyó un artículo elaborado por expertos del Hospital Universitario Tampere (Finlandia), que fue publicado en The American Journal of Medicine. En cuanto a las mujeres, la pérdida de elasticidad por atrofia en la vagina provoca “menor sensibilidad y dolor” en las relaciones sexuales.

 

Beneficios para el cerebro

Los científicos también comprobaron que la actividad sexual ayuda a la inteligencia, ya que mejora la producción de nuevas neuronas en el hipocampo. “Después de la exposición continua a largo plazo de la experiencia sexual, la función cognitiva mejoró. Pero cuando se produjo un periodo de abstinencia prolongado, las mejoras en la función cognitiva se perdieron a pesar de la presencia de nuevas neuronas”, asegura un estudio de científicos de la Universidad de Maryland hecho en ratones. E investigadores de la Universidad de Konkuk (Corea del Sur) vieron que, además, las relaciones sexuales pueden “favorecer la función de la memoria de reconocimiento” y contrarrestar los efectos negativos del estrés crónico.

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