viernes 29 de mayo de 2020 - Edición Nº3352

General | 26 dic 2019

Informe exclusivo de PRIMERA PÁGINA

Garro cambiaría al conflictivo y golpeador delegado de Abasto por un joven con futuro

El delegado municipal de Abasto, Gabriel Barletta, que ocupa ese cargo desde el 10 de diciembre de 2015 cuando Julio Garro asumió la intendencia platense, estaría a punto de ser relevado por su pésimo desempeño.


El jefe comunal estaría pensando en un esquema de conducción nuevo para la bella localidad platense donde vive su padre, cosa que hace que la visite con mucha asiduidad. Ubicada en el límite con el partido de Brandsen, con una población estable de unos diez mil habitantes y con la rutilante particularidad de ser la sede de Estancia Chica, el reconocidísimo campo de entrenamiento de Gimnasia y Esgrima La Plata, donde cada día llega Diego Armando Maradona para adiestrar a sus jugadores.

Allí, en Abasto, se destaca un grupo de jóvenes que vienen trabajando fuertemente en el equipo de Garro y piden pista hace tiempo.

Entre ellos, se distinguen nítidamente las emergentes figuras políticas de Nahuel Ávila y Stephanie De La Cuadra, del “Movimiento Eva se pone a Abasto al hombro”, que bregan por mejoras sustanciales en los servicios que el municipio debería prestar a los abastences, con especial énfasis en la optimización de las plazas y otros espacios públicos comunes, que no muestran la mejor de sus caras posibles.

También quieren mejorar la atención de la salud a partir de las salas de primeros auxilios y planean inaugurar un comedor comunitario en los primeros días del año que asoma con dos números veinte en su nombre.

Aunque no pudo ser confirmado oficialmente, se cree que el mandatario local elegiría al sucesor de Barletta entre Ávila y De La Cuadra. Lo que sí parece seguro es la decisión de Garro de culminar el ciclo del actual delegado, que le habría provocado más inconvenientes que soluciones durante estos cuatro años al frente de la Delegación Municipal ubicada en 10 y 516.

 

 

LAS MALAS ACCIONES DE BARLETTA

“Acá el único beneficiado fue el padre de Garro, al que le asfaltaron la calle que pasa por la puerta de su casa, en Estancia Chica. Para ir a Estancia Chica, el señor Garro pasa por 203 y 520, pero nunca hicieron nada para prevenir los accidentes y sacar del abandono a Abasto”, decían los vecinos de Matías Gabriel Quiñones, de veinticuatro años, quien fue atropellado el 25 de enero de 2017 por un automovilista de 84 en la intersección de 520 y 203.

De esa localidad platense también es el ex secretario de Gobierno municipal, Nelson Marino, actual concejal recién asumido y hombre fuerte de la campaña hasta el pésimo resultado de las PASO, que lo eyectó de esa conducción y permitió que Garro lograra el 27 de octubre nuevamente ganar la intendencia con más de 10 puntos por encima de la elección primaria de agosto, dejando a las claras la poco acertada estrategia de campaña de Marino.

 

 

BARLETTA EL GOLPEADOR

El titular del Centro Comunal de Abasto, Gabriel Barletta, carga desde fines de 2016 con una denuncia penal por un caso de violencia en el que aparece como agresor de un humilde vecino y comerciante de la Ruta 2 y que mancha su gestión al frente de la comuna abastense.

El denunciante, identificado como Alejandro Marcelo Hernández, conocido en el barrio como «Pacuchi», quien se gana el día a día en una carnicería que funciona en una zona retirada del pueblo, declaró oportunamente en la Comisaría Séptima, que durante uno de los tantos reclamos que realizó al funcionario municipal éste lo atacó por detrás y con apoyo de allegados muy cercanos lo golpearon en distintas partes del cuerpo y le ocasionaron diversas lesiones, siendo la más preocupante la quebradura de un dedo pulgar, lo cual durante los meses siguientes le trajo serios problemas para realizar su trabajo como carnicero, ya que terminó enyesado y con la mano inmovilizada.


Todo comenzó en noviembre cuando Hernández se acercó a la Comisaría de Abasto para declarar como testigo en un caso que afectó a una mujer de la localidad. Había dejado su camioneta Peugeot Partner HKT 387 estacionada en 520 entre 212 y 213, pero cuando terminó el trámite encontró su rodado con un vidrio trasero destrozado. En el lugar dio con un miembro de la cuadrilla de mantenimiento de la delegación de Abasto, quien admitió que mientras estaba cortando el pasto saltó una piedra y produjo la rotura del cristal.

Tras este hecho, en cierto modo fortuito, Hernández acudió a la delegación y habló con el delegado Barletta para que se hiciera cargo del arreglo del vehículo o por lo menos le gestionara el resarcimiento. La víctima asegura que Barletta se comprometió a saldar el daño ocasionado. Sin embargo los días pasaron y las novedades para el damnificado fueron más que escasas.

«Fui una, dos, tres, cuatro, cinco y hasta seis veces más a la delegación. Algunas veces lo encontraba, otras no. Cuando lo veía me decía que me iba a pagar, pero nunca lo hizo. Hasta que en uno de esos días fui enojado a reclamarle y me sacó a la calle con dos tipos, en patota, y me tuve que ir. Al final terminé pagando el vidrio por mi cuenta, más de 2.000 pesos me costó; y me guardé la boleta para seguir insistiendo que me pagara el daño porque es una camioneta que uso para trabajar», contó Hernández a OESTE PLATENSE.

 

LA REACCIÓN DEL DELEGADO

Pasaron varios días hasta que el 29 de noviembre Hernández volvió a encontrarse con el delegado Barletta frente a una pollajería que el funcionario público tiene en 208 entre 519 y 520. «Llevaba a mi nieta a la casa y al retornar por 208 lo veo a Gabriel y freno. Fui y le pregunté cuándo me iba a pagar el vidrio, le dije que se hiciera cargo. En eso me doy vuelta y él me toma por atrás y trata de agredirme, lo esquivo y lo golpeo».

Hernández sostiene que en ese momento sintió un fuerte golpe con un elemento contundente en la nuca y no pudo reaccionar, y que allí recibió trompadas y patadas por todo el cuerpo. «Me sentaron de un garrotazo. Me dieron con un escobillón o no se qué, no pude ver. Después me pegaron en la costilla, por todos lados, la saqué barata», expresó. «Sí alcancé a identificar a dos que me golpearon, un hombre y una mujer, los conozco y son más que allegados de Barletta, quien no sólo empezó con la agresión sino que no hizo nada para que dejaran de pegarme. Ellos eran cuatro «, relató.


Al acudir al cuerpo médico de la Policía, Hernández ingresó por lesiones leves, pero tras los chequeos lo consideraron un caso por lesiones graves y le pidieron que se atendiera en un hospital para someterse a las curaciones correspondientes. Las consultas médicas, sin embargo, no terminaron allí puesto que debió atenderse otras tantas veces a raíz de la grave herida en una de sus manos. Por esto, aseguró el denunciante, estuvo casi tres meses disminuido y sin poder cumplir con normalidad sus quehaceres laborales.

«A mí me da bronca que pase esto, soy nacido en Abasto y no puede venir un tipo que es delegado a que me trate de esa manera. No puedo creer cómo reaccionó. Yo estaba caliente porque no me pagaba, pero él rompió los buenos términos del reclamo. Hace un año que todo esto pasó, jamás me pidió disculpas y todavía no me pagó», lamentó Hernández, quien afirmó que el caso seguirá su curso en la Justicia.

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