El Día del Abogado se celebra en la Argentina desde 1958, cuando la Federación Argentina de Colegios de Abogados decidió instaurar esta fecha para rendir homenaje a una de las mentes más brillantes del siglo XIX: Juan Bautista Alberdi, nacido el 29 de agosto de 1810 en San Miguel de Tucumán.
Alberdi no solo fue abogado, sino también periodista, escritor y músico, con una formación que lo llevó desde la Universidad de Buenos Aires hasta un exilio forzado por sus diferencias con Juan Manuel de Rosas. En su camino fundó el Salón Literario junto a figuras como Juan María Gutiérrez y Esteban Echeverría, espacios que abrieron debates sobre política, cultura y nación.

El punto culminante de su producción intelectual llegó en 1852 con la publicación de Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina. Este ensayo delineó los principios fundamentales para organizar un país moderno y republicano, estableciendo pilares que luego serían considerados en la redacción de la Constitución Nacional de 1853.
Su influencia fue decisiva: las Bases de Alberdi no solo inspiraron un marco legal, sino que también dieron al derecho argentino una proyección hacia la equidad, la justicia y la libertad. Tras años de trabajo y exilio, Alberdi murió en Francia en 1884, pero su legado aún sigue presente en cada jurista y en cada estudiante de derecho del país.
Hoy, cada 29 de agosto, el Día del Abogado recuerda no solo a quienes ejercen la profesión, sino también al pensador que supo imaginar una República organizada bajo la fuerza de la ley.