Algo inquieta al mundo del Taekwondo, y no se trata de un simple torneo. Una denuncia internacional volvió a poner a Corea del Norte bajo la lupa, y el motivo genera preocupación en toda la comunidad de artes marciales. ¿Qué está pasando con el legado original del Taekwondo?
Todo comenzó cuando la Confederación Argentina de Taekwon-Do ITF denunció al comité norcoreano, liderado por Ri Yong Son, por intentar apropiarse del arte marcial creado por el general Choi Hong Hi.
Según el comunicado, el comité de Corea del Norte habría impulsado un plan para reescribir y controlar los fundamentos del Taekwondo tradicional, modificando incluso demostraciones históricas y la forma “Tong-il”, una de las más simbólicas por representar la reunificación de Corea.
Desde Argentina, la ITF expresó su “compromiso inquebrantable con la preservación del legado original” y llamó a las federaciones del mundo a mantenerse unidas frente a “cualquier intento de manipular el patrimonio cultural y técnico del Taekwondo”.
El Taekwondo no es solo un deporte: es una disciplina global con más de 80 millones de practicantes y reconocimiento de la UNESCO como expresión cultural. Además, forma parte del programa olímpico, lo que le da un peso simbólico enorme.
Por eso, las acusaciones contra Pyongyang no pasan desapercibidas. Expertos temen que las acciones del régimen busquen politizar el arte marcial, convirtiéndolo en una herramienta de propaganda estatal y distorsionando su esencia basada en la disciplina, el respeto y el equilibrio.
La comunidad internacional del Taekwondo observa con atención. Para muchos, este conflicto va más allá de una disputa institucional: se trata de preservar la autenticidad de un arte marcial que nació para unir, no para dividir.
La ITF Argentina insiste en mantener la integridad del legado del general Choi Hong Hi, recordando que el Taekwondo fue concebido como una filosofía de vida, no como un instrumento político.
El desenlace de este conflicto podría marcar un antes y un después en la historia del Taekwondo. Si se altera su base filosófica, el riesgo es que millones de practicantes en todo el mundo aprendan una versión manipulada del arte marcial.
Por ahora, el mundo observa, y la pregunta sigue abierta: ¿podrá el Taekwondo mantenerse fiel a sus raíces frente al intento de Corea del Norte por apropiarse de su historia?